Una edición bilingüe rescata la obra de dos poetas rusas imprescindibles

Publicado por la editorial española Artese, el libro propone un juego de espejos entre dos grandes poetas rusas: Cherubina, horrorizada con una malformación física, se oculta de los demás y escribe en soledad; Zinaida, provocadora, impacta con su belleza e incomoda con su libertad.

"Poemas como rezos", un volumen que reúne por primera vez en español parte de la obra de las poetas rusas Zinaida Gippius (1869-1945) y Cherubina de Gabriak (1887-1928), grandes representantes de la llamada "Edad de Plata", llega a las librerías en una bella edición bilingüe a cargo de Natalia Litvinova.
Publicado por la editorial española Artese, el libro propone un juego de espejos entre dos grandes poetas rusas: Cherubina, horrorizada con una malformación física, se oculta de los demás y escribe en soledad; Zinaida, provocadora, impacta con su belleza e incomoda con su libertad.
Ambigüedades, sexualidad, desamor, religión y deseo son algunos de los elementos que se cruzan en el libro, donde Zinaida escribe, en "Ocaso": "Bajo el último pino iluminado/ florece un peñasco oscuro/ que pronto se apagará también./ El día que termina no se repite. /Pero ¿qué hubo al final de la jornada?/ No lo sé, pasó como un pájaro,/ solo un día común, que sin embargo no se repetirá".
Y en "Camino sola por el universo", Cherubina de Gabriak dice: "Moriré en la estepa de una tierra extraña/ pero romperé el círculo encantado./ ¿Para qué son tan tiernas las manos?/ ¿Por qué Cherubina es un nombre tan frágil?".
En diálogo con Télam, la poeta y traductora cuenta que el título del libro surgió de una frase que escribió Zinaida: "Los poemas los escribo como un rezo, y en mi alma nunca los dedico a ninguna relación terrestre". "Creo que el título transmite la intimidad que nos regalan en cada poema", sostiene Litvinova.
Y explica que "aunque la antología salió este año la idea surgió hace cinco. Cuando me pregunté qué poetas rusos no habían sido traducidos al castellano, se impusieron varios nombres: Sergéi Esénin, Vladislav Jodásevich, Innokenti Anennenski, Zinnaida Gippius y Cherubina de Gabriak. Empecé a investigarlos y armé una amplia selección de poemas de cada uno".
"Mi idea caprichosa era que se editaran en una única antología -apunta-, pero no sucedió así. Decidí hacer un libro con poemas de Esénin y Jodásevich -lo editó Leviatán bajo el título 'El ruido de la existencia'-; preferí darle un lugar especial a Innokenti Annenski -ahora sale por Vaso roto bajo el título 'Melancolía por lo fugaz'- y quise poner en diálogo a las dos mujeres poetas, Cherubina de Gabriak y a Zinaida Gippius".

DIALOGO POETICO
Litvinova (Gómel, Bielorrusia, 1986) es poeta, traductora y autora de los libros "Esteparia", "Balbuceo de la noche", "Grieta", "Rocío animal", "Todo ajeno", "Cuerpos textualizados" -en coautoría con Javier Galarza-, y "Siguiente vitalidad". Además, compiló y tradujo diversas antologías de poetas rusos.
"Cherubina vivió mucho tiempo ocultando su identidad, se inventó un seudónimo con el que firmaba los poemas que enviaba a la famosa revista literaria 'Apolón'; su nombre real era Elizaveta Dmítrieva, era coja y no le gustaba su aspecto, había sufrido muchas enfermedades de niña que dejaron graves marcas en su físico", cuenta la traductora.
Para Litvinova, además de la calidad de las poetas, "la historia de cada una, sus anécdotas y pasiones son impactantes. Cuando Gippius murió muchos escritores fueron a escupir y a maldecir su tumba. La llamaban 'diablesa angelical'. Era una mujer muy deseada, su virtuoso manejo de diferentes registros y su falta de miedo generaba envidia".
"Hablaba y escribía sobre temas que, en esa época, no eran bien vistos: la liberación sexual, el suicidio, la decadencia que vendría después de la revolución. Iván Bunin parodiaba a Zinaida Gippius y siempre citaba estas frases que había leído sobre la poeta: 'Es ingeniosa, porque desea lo que en este mundo no existe'", cuenta Litvinova.

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