Una estación de monitoreo en el río Senguer ya aporta los primeros datos sobre el caudal de la cuenca

La queja histórica de la falta de datos sobre el uso del recurso hídrico empieza a tener una solución técnica con la primera estación de monitoreo de alta frecuencia, instalada por científicos del CONICET. La idea original es colocar sensores a lo largo del río, incluyendo boyas en los lagos Fontana y Musters.

Desde abril, cada cinco minutos salen datos desde la estación de monitoreo de alta frecuencia en el nacimiento del río Senguer, la primera experiencia concreta de medición que tiene una cuenca que históricamente carece de información certera sobre caudal, pese a que siempre existieron dudas sobre los destinos de la utilización del agua.
La crisis en el Colhué Huapi volvió a poner en agenda la problemática de la nula medición del agua que sale del Senguer, y que sirvan para determinar quiénes la usan y en qué volumen. Esas mediciones incluyen el uso de la población, la industria petrolera y de los productores agropecuarios. Así surge esta estación piloto que desde abril monitorea la situación.
"Los primeros parámetros son muy básicos, los valores miden el nivel del agua, la temperatura y el aire. Además, medimos la batería para saber si hay cambios extraños, que pueden ser un desperfecto y si hay que mandarlo a reparar", explicó Facundo Scordo, licenciado en Ciencias Ambientales y becario del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Tecnológicas (CONICET), en diálogo con El Patagónico.
"No sólo tiene fines científicos, también mide parámetros meteorológicos. Los pescadores podrían utilizarlo, la gente que opera el acueducto, los productores. Además de que la cuenca del Senguer estaría en la mira de la ciencia mundial en el campo de la ecología acuática", se entusiasma el investigador.
Las conversaciones con el gobierno del Chubut y el Instituto Provincial del Agua (IPA) van por buen camino con el objetivo de confeccionar un convenio marco. Los sensores podrían atravesar toda la cuenca desde el nacimiento, el río Mayo, antes de llegar al lago Musters y hasta en el falso río Senguer.
Las estaciones, como la que está ahora en la zona alta del Senguer, son fabricadas en el país por el Instituto Argentino de Oceanografía y cuestan la mitad que las importadas de Estados Unidos. Esta baja inversión y beneficios técnicos son los factores que proponen los científicos al gobierno provincial.
Los datos están disponibles en la web de las estaciones de monitoreo ambiental costero (EMAC, www.emac.criba.edu.ar). Estos módulos monitorean atmósfera, hidrogeología y suelos a bajo costo. En la pestaña "estaciones" figura la de Alto Río Senguer para ver los datos en vivo de nivel del agua, temperatura del agua y temperatura del aire.
Otra idea es instalar boyas de aguas profundas en los lagos Fontana y Musters, que serían únicas en toda Sudamérica.
La idea de instalar este primer equipo fue para que pudiera evaluarse su posibilidad técnica. "Uno de los grandes problemas es la falta de datos. Hay mucha discusión sobre quién saca más agua y para qué, pero no se sabe fehacientemente", indica Scordo. "Más allá de todo, esto tiene que ser algo que venga desde la comunidad y el gobierno del Chubut, que son los dueños del agua".
Scordo pertenece a un grupo de investigación dirigido por Gerardo Perillo y María Cintia Piccolo, ambos del Instituto Argentino de Oceanografía y que a nivel internacional forman parte del proyecto SAFER (Sensing the Americas' Freshwater Ecosystem Risk). En ese marco, investigan los cuerpos de agua en todo el continente americano, que incluye a la cuenca del Senguer estudiada por Scordo.

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