Una imputada y testigos reconstruyeron el crimen de Muñoz en el barrio Miramar

Durante el desarrollo del procedimiento, Florencia Narváez, una de las acusadas, reveló ayer que le robó las zapatillas a la víctima y brindó detalles sobre la golpiza que provocó luego la muerte del joven.

Caleta Olivia (agencia)
En el barrio Miramar de esta ciudad se realizó a media mañana de ayer la reconstrucción del asesinato del adolescente Jorge Alfredo Muñoz, quien el 1 de febrero de 2015 fue atacado por una patota cuando se encontraba con un grupo de amigos en ese lugar, lo que le provocó la muerte tres días después.
El procedimiento se realizó en el marco del juicio oral y público que se desarrolla en la Cámara del Crimen de Caleta Olivia contra Edgard Ezequiel Verón (19), Brian Barría (22) y Florencia Narváez (19).
Los dos primeros imputados se negaron a participar, mientras que la chica accedió a ir para, junto a varios testigos, brindar mayores detalles del hecho al Tribunal conformado por Cristina de los Angeles Lembeye, Juan Pablo Olivera y Laura Vallebella, como así también al fiscal Carlos Rearte y a los abogados defensores Marcelo Palenque, Marcelo Quinteros y Alberto Luciani, y al querellante Ismael Machuca.

LE ROBO LAS ZAPATILLAS
Contrariamente a lo que declaró Verón -quien se adjudicó los golpes que dieron muerte a Muñoz-, Narváez dijo que Barría también lo había atacado en la esquina de las calles Castelli y Presidente Perón, mientras ella misma le robaba las zapatillas a la víctima.
En el lugar efectivos del Cuerpo de Infantería, Comando Radioeléctrico y de varias dependencias policiales, montaron una fuerte custodia para que pudiera realizarse la reconstrucción sin ningún tipo de inconvenientes.
La misma se extendió por alrededor de dos horas, tras lo cual las partes se dirigieron a la Cámara del Crimen donde se informó que hoy a las 9 se realizarán los alegatos.
Vale mencionar que Muñoz tenía 17 años cuando fue salvajemente agredido en la madrugada del 1 de febrero de 2015, lo que provocó que debiera ser internado en la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital Zonal, donde tres días después dejó de existir a raíz del traumatismo de cráneo que le provocaron los reiterados golpes que le propinaron con botellas de cerveza.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico