Una niña de 12 años altamente vulnerable

Luego del homicidio de Jonatan Cattelani, los vecinos del sector de la zona alta de Pieragnoli y Antonio Garcés del Máximo Abásolo le reclamaban a la funcionaria de fiscalía Andrea Rubio que la Justicia intervenga y proteja a una niña de 12 años, hija de uno de los protagonistas de la pelea que desencadenó el séptimo homicidio en lo que va del año.

La niña ayer lloraba en los brazos de una policía mujer cuando la Policía identificaba a su padre luego de que fuera señalado como uno de los que había participado en la gresca que después terminó en la muerte de Cattelani.
Es que una vecina había ido hasta la casa de Ramón "El Moncho" Alvarado, ingresó y le pegó una trompada. Lo acusaba por la muerte de Cattelani, "un pibe que no se metía con nadie".
"Este es el que siempre dice que va a presentar fierro a los pibes", lo acusaba una mujer ante las autoridades policiales, mientras el aludido –en total estado de ebriedad– balbuceaba frases ininteligibles. Sí se le entendían los insultos para con una referente barrial que se hallaba en la escena del crimen. La Policía ya lo había identificado. Lo esposaron y el hombre pidió que lo acompañara su hija de 12 años a la comisaría.
Es que vive con quien -según los vecinos- "vive alcoholizado" y la castiga a la vista de todos.
"Tememos que a la niña le pase algo. Esa nena tiene miedo, fíjate cómo se abrazaba a la celadora" dijo una de las mujeres en el lugar.
Los vecinos fueron invitados por la representante de la Fiscalía a hacer la denuncia en la Asesoría de Menores, pero de inmediato hicieron saber de su temor a represalias.

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