Una ruta para los amantes del mate

El circuito brinda la oportunidad única de recorrer paisajes de naturaleza generosa y colorida, pueblos amigables y legados históricos y ancestrales, al tiempo que se conoce el proceso de la infusión tan popular.

El mate es uno de los íconos culturales de Argentina que también se comparte con los vecinos países del Uruguay, Paraguay y el sur de Brasil. La yerba mate está fuertemente arraigada a la cultura litoraleña no sólo por su importancia en la economía productiva regional sino también por su historia. Fueron los guaraníes quienes transmitieron a los jesuitas la forma de consumir yerba mate a través de infusiones y los primeros cultivos de este árbol silvestre datan del siglo XVII, constituyéndose en una fuente importante de recursos para las reducciones jesuítico-guaraníes. Esta impronta fue continuada por los inmigrantes que se establecieron en estas tierras y puede rastrearse en los museos y sitios históricos a lo largo de la Ruta de la Yerba Mate.
Se trata de un itinerario cultural y gastronómico único en el mundo, que atraviesa campos de tierra roja y vegetación abundante, maravillas naturales y patrimonios de la humanidad, mitos y tradiciones de un pueblo que echa raíces sobre la base de culturas pre-hispánicas, legados jesuíticos, gauchos criollos y colonos europeos.
El circuito pasa por establecimientos artesanales, ecológicos e industriales, en los que se puede conocer el proceso completo de producción, desde las extensas plantaciones, pasando por la cosecha, el secado, la molienda y el envasado del producto final.
Por si fuera poco, los visitantes pueden conocer museos y otros sitios históricos vinculados a la Ruta, la epopeya de la yerba mate que marcó la cultura originaria de la Nación Mbya Guaraní dejando su impronta en la vida de los inmigrantes que se arraigaron en la tierra colorada.
Son inolvidables las vivencias, en medio de una exuberante naturaleza, donde se descubre la singularidad genuina del "oro verde" con sus leyendas y tradiciones que identifican a la gente de toda una región.
Esta experiencia se completa con degustaciones de yerbas -tradicional, orgánica, solo de hoja, entre otras-, para descubrir sus propiedades energizantes y aprender todos los aspectos de la "ceremonia del mate", que es parte importante de la cotidianeidad de los argentinos. Allí se aprende que la infusión se toma de distintas maneras: la más clásica es amargo y caliente, pero también dulce, saborizado con cascaritas de naranja o hierbas y en el Litoral, donde el calor en verano es muy intenso, se lo toma frío (esta versión del mate es conocida como "tereré").
El itinerario atraviesa el norte de la provincia de Corrientes y la totalidad del territorio de Misiones, y está organizada en circuitos donde cada viajero puede tomarse el tiempo que necesite para recorrerla a su manera.
Además, esta ruta conecta con los atractivos turísticos de la zona, entre los que destacan las Cataratas del Iguazú, una de las nuevas 7 maravillas naturales del mundo, los saltos del Moconá, y las Misiones Jesuítico-Guaraníes, declaradas Patrimonio de la Humanidad (en Misiones), así como con los Esteros del Iberá en la provincia de Corrientes. Asimismo, brinda la posibilidad de realizar cabalgatas, mountainbike y trekking por las plantaciones, y para pasar la noche, se puede optar por antiguos cascos de estancias yerbateras o casas de colonos en las que además de unos mates, se puede compartir la vida típica de las familias rurales.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico