Una vida diferente gracias a quien dio vida después de la muerte

Eliana Muñoz (55) es empleada municipal, madre de dos hijos y trasplantada del hígado. En su caso desde la aparición de su enfermedad hasta el trasplante transcurrieron solo unos meses.
Todo comenzó con una diarrea sangrante que la dejó internada en la Clínica del Valle.
La mujer recuerda en detalle cada fecha, evidenciando lo que significa todo este proceso para quienes se sometieron a un trasplante. Así contó que el 27 de agosto de 2013 fue trasplantada, que el 5 de julio había llegado al Hospital Británico para su atención y que un día después ya quedaba internada en terapia intensiva, luego de haber visto a los especialistas del INCUCAI.
Eliana rememora que estaba 12ª en la lista de espera y que al tercer día ya estaba tercera, pero que luego por el desmejoramiento de su salud la hizo bajar nuevamente.
En su rostro se ve la felicidad de aquel 26 de agosto cuando fue dada de alta y el llamado a las tres de la mañana siguiente para recibir su trasplante. "Fue una bendición. Me llamaron por teléfono que había llegado un órgano compatible. Tuve tres horas para llegar al hospital y tres horas después estaba en cirugía".
"Fue muy fulminante lo mío, una cirrosis criptogénica. Gracias a Dios no tuve ningún rechazo y llevo una vida completamente muy diferente gracias a una persona que dio vida después de su muerte", sentenció la mujer, quien debe realizarse controles cada tres meses y tomar la medicación cotidianamente.

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