Uno de los dos detenidos por el asesinato de Funes estaba prófugo por otra causa

De acuerdo a los testimonios y pruebas recolectadas por la justicia, Juan Serrano y César Bahamonde serían los autores del brutal crimen que el sábado tuvo como víctima a Eduardo Funes. En sus respectivas viviendas se hallaron prendas de vestir con manchas de sangre. Funes habría golpeado horas antes a Bahamonde y ese incidente habría derivado en la sangrienta venganza. A un testigo reservado de la causa le tirotearon la casa y en allanamientos a personas vinculadas con los sospechosos detenidos, la Brigada secuestró dos armas de fuego. Juan Serrano estaba prófugo por otra causa y es hermano de Diego Serrano, un condenado por homicidio.

La división de investigaciones de la Policía de Comodoro Rivadavia trabajó sin descanso desde tempranas horas del sábado frente a los dos violentos episodios ocurridos durante esa madrugada en la que Eduardo Funes (29) fue asesinado de 60 puñaladas en el barrio Máximo Abásolo y Miguel Miranda (19) sufrió una feroz agresión en el barrio San Martín que lo mantiene en grave estado en el Hospital Regional.
Los hombres a cargo de oficial inspector Pablo Lobos estuvieron más de 30 horas sin dormir abocados a las tareas que permitieron esclarecer policialmente ambas causas. Los fiscales Martín Cárcamo y Stella Maris Prada evaluaron las diversas pruebas recolectadas y solicitaron las órdenes de allanamientos necesarias para avanzar judicialmente en las mismas.
La toma de declaración de testigos fue fundamental para tratar de dilucidar el homicidio de Funes. El hombre de 29 años había salido de su vivienda del barrio Máximo Abásolo a las 22 del viernes. Tres horas después su cuerpo fue encontrado por una vecina en el pasaje Código 586, situado sobre las calles Pieragnoli y Los Ciruelos, detrás de la Seccional Séptima.
El cuerpo del hombre presentaba al menos 60 heridas cortantes y penetrantes, 20 en la cara y 40 en el tórax. Hasta los propios fiscales se sorprendieron del ensañamiento.
De acuerdo a los datos oficiales recabados por El Patagónico, durante la jornada del viernes Funes habría mantenido una pelea a golpes de puño con César Sebastián Bahamonde, de 27 años, alias "Chechi", a causa de una antigua enemistad. Esa circunstancia habría sido el desencadenante de la espeluznante venganza.
Los investigadores aún no determinaron el lugar en el que Funes fue atacado y esperan los informes de la división Criminalística. La certeza que se tiene es que no fue apuñalado en el pasaje donde apareció su cuerpo. Asimismo, en medio de la investigación, personas vinculadas con los sospechosos atacaron a tiros la casa de un testigo.

SOSPECHOSOS DETENIDOS
Durante la madrugada de ayer la Brigada de Investigaciones solicitó a través del Ministerio Público ocho órdenes de allanamientos tanto por el homicidio como por el ataque armado al domicilio del testigo.
La juez penal Daniela Arcuri autorizó dichos procedimientos que comenzaron a las 8 y concluyeron a las 11 de ayer con un despliegue de más de 30 efectivos de las distintas comisarías y divisiones policiales.
Los principales operativos se centraron en las viviendas donde detuvieron a los presuntos autores del crimen, identificados por fuentes oficiales como Juan Julio Serrano (25) y el mencionado César Sebastián Bahamonde (27). El primero no estaba en su casa del San Cayetano, aunque fue ubicado en una vivienda de la calle 12 de Octubre al 4.700.
Allí se secuestraron prendas de vestir con manchas de sangre que tendrían directa relación con el asesinato. De manera similar, en un domicilio de la calle Jorge Adjuar, detrás de la Seccional Séptima, se aprehendió a Bahamonde. Los efectivos incautaron ropas con sangre y teléfonos celulares, elementos considerados elementales para el esclarecimiento de la causa.
En otra casa de la calle Adjuar, donde reside un amigo de Bahamonde, se halló un revólver calibre 22. Otras dos requisas se desarrollaron en el mismo pasaje donde fue encontrada la víctima, uno dio negativo y en el otro se secuestró otro revólver calibre 22.
También se allanaron dos casas en el pasaje Santamaría y en Alborada, en la parte alta del San Martín, donde se incautó un cuchillo de grandes dimensiones que podría haber sido utilizado en el feroz ataque a Funes. El arma blanca será sometida a pericias para conocer si se trata del arma homicida.
Tanto Serrano como Bahamonde fueron alojados en la Seccional Séptima, y hoy al mediodía iban a ser sometidos a la audiencia de control de detención y formalización de la investigación en la Oficina Judicial, pero para finalizar algunas pericias, la misma pa´so para mañana.
Todas las tareas policiales estuvieron monitoreadas por el jefe de la Brigada de Investigaciones de la Policía del Chubut, comisario inspector Adrián Muñoz, quien prestó colaboración con Lobos y el grupo de investigadores.

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