Valle de Lobos: aventura animal todo el año

Se trata de un criadero de perros entrenados para tirar de trineos que ofrece espectaculares excursiones. Un lugar dedicado a toda la familia donde todos los sentidos se conjugan para brindar experiencias únicas: paseos en trineo, caminatas en raqueta, paisajes deslumbrantes, travesías 4x4, el increíble sabor del cordero patagónico y noches de folclore.

Ushuaia cuenta con un amplio abanico de actividades durante todo el año. Durante el duro invierno reinan los deportes de nieve, pero más allá del esquí de fondo o el alpino y el snowboard, se puede caminar con raquetas o dar un paseo en trineos tirados por perros, navegar por el Canal del Beagle, entre otros. Pero en primavera- verano, cuando llega el buen tiempo la actividad turística continúa y las ofertas de actividades no cesan, sus increíbles paisajes se despejan de la nieve y el majestuoso verde de su vegetación sale a la luz.
Valle de Lobos, a media hora de la ciudad de Ushuaia (ubicado sobre el kilómetro 3037), sorprende a quien, ya sea por recomendación o por curiosidad, llega hasta allí. Lo cierto que no es un recorrido tan popular como otros centros de esquí.
Allí habitan una cantidad indescriptible de perros Huskies y Alaskan Malamutes criados para trineo, que además de ser los protagonistas de las miradas son el principal atractivo. Es sin duda uno de los sitios más bellos de la ciudad de Ushuaia. Un paseo imperdible.
El "Gato" Curuchet, dueño de este emprendimiento nació en Tandil, Buenos Aires, y su sueño era conocer Alaska. Cuando comenzó un viaje de iniciación, el destino le jugó una buena pasada: perdió su barco y se quedó para siempre en Ushuaia, donde encontró un paisaje similar al soñado en el propio suelo argentino.
Ahora Curuchet cría perros y es el anfitrión de este maravilloso lugar que en invierno, cuando todo está cubierto de nieve, ofrece imperdibles excursiones como el tradicional paseo en trineo. Este programa está pensado para personas de toda edad que quieran experimentar la sensación de utilizar uno de los medios de transporte más antiguo. El paseo diurno tiene un recorrido de 2 kilómetros por un serpenteante y estrecho sendero de un bosque milenario, sin desniveles importantes. La duración depende de la condición nívea de la pista. Solo hay que llevar ropa de abrigo.
Además se puede aprovechar todo el calor y luz del sol que dan los días cortos de invierno en los valles nevados rodeado de inmensas montañas para caminar con raquetas bajo un bosque de lengas. Llegando a Hain (refugio) los visitantes son recibidos con un fuego crepitante, una bebida caliente para luego deleitarse con un reconfortante almuerzo en un cálido ambiente.
Para los que les gusta la adrenalina pueden optar en manejar un mini 2x4 entre la nieve por paisajes de ensueño.
Por último, otra propuesta en invierno es la Fogata Patagónica que incluye todas las opciones anteriores en una aventura de todo el día que culmina con una fogata a la noche y el tradicional asado patagónico al aire libre con hasta música folclórica acompañando la velada.
Si bien depende del año Ushuaia puede llegar a tener nieve hasta este mes, Valle de Lobos tiene una alternativa para los visitantes que arriban en verano, cuando las horas de luz se prolongan y dan paso a las mejores excursiones que se pueden planificar.
Cuando la primavera da lugar al verano en el hemisferio austral y las horas del día parecen multiplicarse dejando noches cortas, el criadero de perros permanece abierto durante todo el año, para alegría de chicos y grandes.
La temporada estival trae largas horas de luz, lo que permite acampar y pernoctar en lugares inolvidables cuando las excursiones lo requieren. Las posibilidades que ofrece van desde las visitas a los diques construidos por los castores hasta caminatas que llevan a los diferentes espejos de agua cercanos a la ciudad.
Además de conocer el criadero de perros de trineo (el atractivo que más fama le ha dado al lugar), se puede realizar una de las excursiones con los paisajes más bellos de la isla: la laguna Esmeralda. Esta excursión tiene un encanto propio, tanto por la visita a los distintos refugios a los que se va accediendo a medida que se acerca al espejo de agua como por el marco natural que acompaña la caminata durante el trayecto. En los alrededores de Ushuaia, la laguna Esmeralda es un paseo perfecto. Ideal para caminar en grupo. La laguna se encuentra en un profundo valle labrado por el glaciar en el pasado, entre el cerro Bonete por el oeste y el cordón Toribio por el este. Es un lugar increíble, cuyo color hace honor a su nombre. Los bosques, montañas y glaciar que la rodean la convierten en un lugar digno de ser visitado.
Con la llegada del calor y de la luz interminable que brinda el verano se pueden hacer distintas excursiones: un recorrido en 4x4 por el paso Garibaldi conociendo los lagos Fagnano y Escondido, o avistar castores en su propio hábitat. El recorrido incluye un paseo hasta un cementerio de árboles. Allí se ve en toda su dimensión el estrago que hicieron los castores, una especie introducida en la isla a mediados del siglo XX para explotar la piel, pero que se desparramó por todo el territorio, se volvió plaga y destruyó parte de la flora autóctona.

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