Vecinos criticaron el alza del boleto y el servicio que ofrece Patagonia

Sobre las 8:20 de ayer comenzó la audiencia pública convocada en el marco de la suba del boleto de colectivos, que prevé llevar la actual tarifa de $6 (primera sección) a $9 en los próximos días, $11 a partir de enero 2017 y completar $13 en mayo. Por más de una hora se extendieron las fundamentaciones a favor de la suba, que incluyó a los referentes de las dos empresas transportistas: Patagonia Argentina y Transportes Diadema, el secretario de Gobierno, Máximo Nauman; el subsecretario de Coordinación Económica, Juan Khouri; y el titular del Ente de Control, Luis Ferrero.

La audiencia, que se extendió por cerca de tres horas, había registrado la inscripción de 32 vecinos interesados en plantear su opinión ante la suba del boleto, aunque finalmente sólo lo hicieron 17. La calidad de la prestación del servicio fue el foco de las críticas, casi ganándole protagonismo al rechazo del aumento. Los reclamos más frecuentes estuvieron dados por el hecho de que el servicio se brinde en condiciones monopólicas, la falta de unidades extrabajas que posibiliten el acceso de usuarios con movilidad reducida, las condiciones de higiene de las unidades y el incumplimiento en los horarios de las frecuencias.
Más allá de esos reclamos en común, a continuación se transcriben algunos de los planteos más representativos realizados por los expositores.
n Martín Noel Abreu, del centro: "el servicio no mejora. Se puso la Sube y habrá otros datos, pero tenemos una sola empresa monopólica y Transporte Diadema da servicio con cuatro unidades. Espero que el año que viene haya más prestadoras, aunque sea cooperativas de trabajadores. Hay que abrir el juego".

- Jessica Karina Infante, del centro. "Estamos hablando de un negocio y no hay números estables por cantidad de pasajeros: siempre se dijo que eran 1,9 millones y creemos que hay más. Pregunto dónde están Nación y Provincia con sus aportes. Tiene que haber un cambio, el servicio es igual pero la ciudad no es la misma, y si fuera bueno todos harían uso del transporte público".

-Angela Quinteros, barrio 30 de Octubre. "Es necesaria la información masiva por el uso de la Sube, los jubilados no tienen idea de cómo es ni dónde se carga, no hay manera de controlar si nos cargaron los 40 bonos que corresponden y te cobran el pasaje a $6, cuando es claro que somos jubilados. Les dieron el contrato hasta 2022 y nunca nos preguntaron a los vecinos si queríamos la misma empresa. El servicio es malo".

- Héctor Leviñanco, barrio San Martín. "Hay pocos barrios que tienen acceso a la Zona Norte con la Línea 5 Universidad pagando un poco más, el resto usa el doble de dinero y paga dos pasajes. Así como pusieron las líneas 4 y 5, pongan una más para poder llegar aunque sea hasta el 5 desde los barrios de la zona alta, donde también hay universitarios y trabajadores".

-Cynthia Francisco, periodista. "¿Por qué no se espera a tener los primeros resultados del SUBE antes de proponer el incremento, con números reales? El incremento golpea a las clases más bajas y a la empresa le ha ido muy bien, tanto que pudo adquirir Transporte Diadema y su utilidad sigue siendo del 12% garantizado hasta 2022. Aprovecho para decir que la SUBE se cobra entre 25 y 30 pesos, y las tarjetas anteriores se pagaban 50 pesos: dónde está esa plata y las facturas por esa venta, además de los vueltos que no daban las máquinas".

-Guillermo Alvarez Santana, barrio Pietrobelli. "No estoy de acuerdo con el aumento que viene: abusivo, grosero y no se ajusta a la realidad de un obrero. El servicio de la Línea 9 es tan ineficiente que el interurbano de Rada Tilly se ha hecho cargo de forma solapada del transporte en barrio Industrial, a un precio abusivo porque es la única que presta el servicio".

- Rosa Herrera. "Vengo en representación de los trabajadores que viven de una changa, precarizados o en negro, sin beneficios, y se toman más de cuatro colectivos por día para salir a buscar el mango. Es un servicio que deja mucho que desear y hay que pagar el aumento, porque el gobiernito protege a los que más tienen. Espero que el subsidio se pueda aplicar claramente por medio de la Anses".

- Gladys Díaz, trabajadora de la salud, de ATE. "No existen estamentos de participación ciudadana, no está instrumentado y no podemos ser parte, pedimos que se arbitren los medios para el control de calidad del servicio. Hay experiencias en otros países donde no sólo se plantea la estructura de costos, sino que hay mecanismos con oficinas de quejas y evaluación de expectativa y satisfacción del usuario".

-Guillermo Serani, Cámara de Comercio. "No tenemos datos: en el año 2000 punto de inflexión en el análisis de costos eran 4,5 o 5 pasajeros por kilómetro recorrido y a partir de ahí arrancaba la rentabilidad mínima. Hoy no tenemos esa información actualizada, y creo que es muy importante".

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