Vecinos de la extensión del barrio Moure construyeron dos puentes precarios para poder salir del sector

El temporal provocó una grieta de 10 metros de ancho por 2 de profundidad en la extensión del barrio Moure y un centenar de familias quedaron aisladas. Los vecinos aseguraron que nunca se acercaron autoridades municipales ni de la Sociedad Cooperativa Popular Limitada a ver cuál era la situación del barrio. Por esta razón, construyeron dos puentes con maderas y postes para que los más pequeños puedan ir a clases y los mayores lleguen hasta la parada de colectivos.

Romina, Marcos y Santiago corren por uno de los puentes que se construyeron en la extensión del barrio Moure. “Esto lo hizo mi papá" dice Marcos. "El mío fue el que trajo la arena y martilló", explica Romina. "Mi papá con mi tío también ayudaron", agrega Santiago. Los pequeños juegan por uno de los puentes que instalaron los propios vecinos del sector, cansados de no ser escuchados por las autoridades municipales ni de la Sociedad Cooperativa Popular Limitada (SCPL).
Marta, una de las habitantes de la zona, explicó ayer a El Patagónico que el temporal produjo una grieta de 10 metros de ancho por 2 de profundidad, y más de un centenar de familias quedaron aisladas. "La lluvia hizo que colapse todo y que las cloacas revienten porque no daban abasto. Todo lo que corre ahí abajo (por la grieta) es parte de las cloacas", graficó.
A 28 días del inicio del temporal, los habitantes del lugar aseguran que hasta ahora no se acercó ningún representante del Ejecutivo local ni de la SCPL. La situación es traumática para ellos ya que no cuentan con agua potable y tampoco con el servicio de cloacas por lo que tuvieron que ingeniárselas para que los desechos cloacales desemboquen en la grieta que se formó sobre las calles Ricardo Torá y Marcelo Berbel. Sin embargo, el problema que más preocupaba a los vecinos hasta hace unos días era que habían quedados aislados y no podían pasar al barrio San Cayetano donde la mayoría de los niños asisten al colegio o al Centro de Salud.
Por esta razón, los damnificados decidieron improvisar un precario puente construido con una escalera que llega hasta el fondo de la abertura y un tablón que sirve para el paso de las personas, y también para que esquiven los afluentes cloacales que corren las 24 horas a lo ancho de la grieta. Aunque el mismo solo sirvió para el paso de los adultos ya que los más pequeños no podían cruzar por la dificultad que tiene la estructura, tal como explicó Marta. “La tabla está bien puesta pero es una tabla. Cruzas solo haciendo equilibrio y un nene chiquito con su mochila no puede andar tratando de no caerse en la cloaca. Muchos chicos volvían llorando porque no podían pasar y si iban a la escuela se podían reír de ellos por el olor que tenía su ropa”, ejemplificó.

CON LOS PROPIOS MEDIOS Y CON MUCHO ESFUERZO
Más allá de esa dificultad, además de los desechos cloacales, los cables del tendido eléctrico y la infinidad de escombros de las casas que se cayeron durante el temporal, el paso que fabricaron los damnificados sirvió en una primera etapa, incluso para reflejar lo que pasaba en el sector y fue compartido por una gran cantidad de personas a través de las redes sociales.
Sin embargo, la asistencia nunca llegó al barrio y los habitantes del sector se vieron en la obligación de construir una estructura más resistencia. Para poder hacerlo, vecinos de diferentes barrios cercanos donaron los elementos necesarios.
Así, con dos postes de luz y madera se comenzó a fabricar un nuevo paso para conectar a las dos partes de la extensión del Moure. Los habitantes del sector no solo se encargaron de cortar y unir las maderas con los postes sino que tuvieron que comprar arena para emparejar el terreno y asegurar la estabilidad de la estructura. "No tiene baranda pero tratamos que los chicos no estén solos. Nos sirve para por lo menos que lleguen secos a clases o que la gente que trabaja pueda ir a tomar el colectivo y no tenga dar toda la vuelta y que le roben", explicó Marta resignada.

SIN RESPUESTAS
Lo cierto es que las estructuras son solo una solución parcial ya que hay sectores donde las personas deben agarrarse de un alambre o un cerco para lograr acceder a los puentes y dirigirse al barrio San Cayetano.
Evelin, que también fue parte de la construcción, consideró que "es una falta de respeto" que las autoridades no se hayan presentado en el sector a casi un mes de producirse el temporal. "No han venido para que podamos hablar y nos digan que van a hacer acá porque estamos todos desamparados. Hubo gente que perdió lo poco que tenía", sostuvo.
Es que como explicó la joven, la grieta, que ya es parte del paisaje, también destruyó cuatro viviendas y en algunos casos solo quedó una parte de las paredes, mientras que en otros las chapas quedaron esparcidas por toda la abertura.
“Acá no vino Gendarmería y no vemos una maquina ni por las dudas y tratamos de arreglarnos como podemos porque nadie vino. Claro, como somos uno de los barrios más pobres no le importamos a nadie”, lamentó Evelin, esperando que pronto lleguen las autoridades.

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