Vecinos de Laprida impidieron nuevamente la instalación de una antena de telefonía celular

El 15 de julio de 2016, el subsecretario de Ambiente, Daniel González, firmó un documento que garantizaba la suspensión de la instalación de la antena de telefonía móvil. Sin embargo, ayer los vecinos se sorprendieron cuando los trabajos se retomaron en la plaza del sector y decidieron autoconvocarse para evitar que la obra continuara. Hoy mantendrán una reunión con funcionarios municipales para exigir respuestas.

Los vecinos del barrio Laprida observaron el viernes 8 de julio de 2016 una serie de movimientos en inmediaciones de la plaza del sector y pensaron que se trataba de una renovación de los juegos del espacio recreativo. Sin embargo, con el correr de los días se percataron de que los obreros montaban una base para una antena de telefonía móvil.
Preocupados por la situación, se acercaron a la obra para obtener más información pero no les dieron mayores datos. Afligidos ante el misterio, decidieron solicitar una reunión con funcionarios públicos.
El encuentro se desarrolló el 15 de julio en la sede vecinal de Laprida y contó con la participación de más de 20 vecinos y el subsecretario municipal de Ambiente, Daniel González. Allí, el funcionario municipal firmó un acta donde, como representante del intendente Carlos Linares, se comprometía a cancelar la instalación que podía afectar el ambiente, la salud y la calidad de vida de los habitantes del sector. Es que la antena también les quitaría espacio público.
"Esto es un logro de todos los vecinos que trabajamos todos unidos para que podamos sacar esta antena y no nos perjudique a ninguno de nosotros. Además, pediremos un resarcimiento por el espacio utilizado ya que vinieron y rompieron todo sin permiso alguno", aseguró, en aquel entonces, el presidente de la asociación vecinal de Laprida, Leandro Rementería.
Sin embargo, los habitantes del lugar observaron ayer que la obra volvía a reactivarse con una serie de trabajos en el sector.
"Empezamos a ver cómo nuevamente comenzaban a trabajar en la instalación de la antena, sin un aviso previo ni los estudios de impacto ambiental presentados", explicó Rementería.
En consecuencia, el dirigente sostuvo que los vecinos se fueron autoconvocando para comenzar a rodear la máquina e impedirle continuar sus tareas. Para ello hicieron sonar bombos y cacerolas.
Los trabajadores detuvieron sus tareas y los vecinos se quedaron en el lugar para verificar que la obra no continuara.
"Hasta que no vengan y no tengan una respuesta con fundamentos, no vamos a dejar que avance esta obra. Esta antena va a estar los próximos 20 años en el barrio, en el medio de una plaza, y no sabemos cómo va a afectar la salud. No se puede hacer de un día para el otro sin ningún tipo de fundamentación", manifestó Rementería.
En principio la obra quedaría hasta hoy, a las 16, cuando se lleve a cabo una nueva reunión entre los manifestantes y los funcionarios municipales. "Pedimos tener una reunión en la vecinal y la vamos a tener con el secretario de Gobierno municipal, Máximo Naumann, y con otros miembros del municipio, para ver qué fundamentos tienen para hacer algo así", consideró el referente vecinal.
En tanto, los vecinos indignados por la situación manifestaron que se cambiarían de compañía de telefonía celular en represaría por la instalación de la antena en el espacio público.

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