Ventas que no fueron las esperadas

La escasez de ofertas en la Exposición Ovina de este año fue una gran desilusión para algunos y un reflejo de la realidad para otros. Muchos de los cabañeros que estuvieron presentes en el remate de ayer sostuvieron que la situación económica del país no permite apostar por un ejemplar de 100.000 pesos.
Los aires de cambio que celebraron las autoridades rurales no se vieron reflejados en los remates. En la edición 2015 el Gran Campeón se vendió en 100.000 pesos mientras que el actual alcanzó los 45.000 pesos.
El resultado global de remates tampoco fue alentador ya que se registró una recaudación de 324.000 pesos contra unos 500.000 del año pasado.
"Yo sabía que los remates no iban a poder sacar un gran valor. En (la Expo de) Esquel (días antes) costó vender los ejemplares. Lamentablemente se venden los animales muy baratos o no se venden y para venderlos por dos pesos prefiero quedármelo", sostuvo Rubén Alonso, administrador de la cabaña "Los Manantiales".
Asimismo, el vendedor del Gran Campeón Supremo, Eduardo Guazzone, manifestó que vendió al brete 23 por una buena cifra aunque "hubiera querido que cotice un valor más alto".
Mientras, Pedro Schmatz, comprador del brete 13 analizó que la baja en los remates se debe a una cuestión especulativa porque muy pocos se atreven a comprometerse con algún proyecto en particular.
Ante el "reclamo" del rematador, Luis Fernando Blaus, por la falta de entusiasmo de los presentes, estos le contestaron que no se trataba de un tema de plata. Entonces Blaus se preguntó ¿a qué se debía? Pero nadie alzó la mano para contestar, como tampoco para comprar.

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