Víctor Alvarez, el jugador polifuncional del "Aeronauta"

Empezó a jugar en Newbery con 12 años y hoy mantiene esa continuidad con los Super Master del "Lobo". Fue arquero, defensor y delantero. Pero él prefiere definirse como el número 17 o el "comodín". Todo gracias a la observación de sus compañeros en el campo de juego, donde supo responder con eficacia en los tres puestos. Su primer par de botines se lo obsequió Angel Escudero, el dueño de la panadería donde trabajaba y padre de Miguel, un referente defensor de Huracán.

Por azar, o por circunstancias de la vida, Víctor Alvarez -58 años y jugador de los Super Master de Jorge Newbery- supo desempeñarse desde los 12 años en el "Lobo" ocupando los puestos de arquero, defensor y delantero hasta los 30 años. Luego pasó un año con Oro Negro en la Liga de los Barrios, para más tarde volver al "Aeronauta" donde se desempeña en la actualidad.
"Yo estudiaba en la ENET 1, y uno de mis profesores (Mariano Rodríguez) me invitó a sumarme a Newbery. Así que con 12 años me fui a probar al arco", recuerda Víctor a El Patagónico.
Como nunca fumó ni tuvo excesos, Víctor no sentía el desgaste bajo los tres palos. Y cada vez que podía salía a imitar a los defensores en las salidas.
"Yo miraba y aprendía. Aparte el puesto de arquero es el más ingrato que hay. No porque te metan goles, sino porque si sos suplente, estás casi condenado a no jugar y vivir en el banco", se sincera.
Alvarez se repartía entre la escuela, el trabajo en la panadería "El Sol" y los entrenamientos en Jorge Newbery.
"Mis primeros botines me los pagó Angel Escudero, quien era el dueño de la panadería donde yo trabajaba. Y fue un gesto enorme, porque su hijo Miguel jugó en Huracán y nunca me presionó para que me cambie de club ni nada. Ahí valía jugar para la ciudad. Así que Angel nunca me puso trabas, con la única condición que no se me ocurra convencer a su hijo Miguel para venirse conmigo", rememora entre risas.
Su buen estado físico, más la predisposición para con su entrenador -Jorge "Coco" Bersán- hizo que Víctor saltara del arco al puesto de defensor.
Pero las circunstancias de la vida lo llevarían a subir unos metros más en el campo de juego.
"En el '83 jugábamos la final con Caleta Córdova -que si perdía descendía- y como '9' teníamos a Néstor Caneo. Pero resulta que a falta de minutos para empezar el partido, le avisan que su señora estaba por tener familia. Así que el 'Coco' (Bersán) me preguntó si me animaba de delantero y no me achiqué", resalta.
El resultado del partido fue 2 a 1 a favor del "Aeronauta", y el autor de ambos tantos fue Víctor Alvarez.
"De ahí me consolidé como delantero y fui titular hasta los 29 años. Luego quedé libre y me sumé a un equipo que se estaba formando en la Liga de los Barrios (Oro Negro), donde volví a jugar de defensor y arquero y donde salimos campeones", comenta.
En ese plantel estaban viejos amigos del barrio La Floresta y del "Lobo", como Luis "Hueso" Barrientos, Edulio "Pirulo" Barría y "Tito" Bellido.
Ya con 32 años, comenzó a desempeñarse en veteranos, cuando se formó el primer campeonato de veteranos que se jugaba en el Liceo Militar, donde José "Lalo" Uribe y Oscar Acosta empezaban a armar lo que hoy es el certamen.
En lo personal, Víctor trabajó 25 años en el Automóvil Club Argentino y ahora se dedica al reparto de alimentos y embutidos.
Tiene dos hijos, el varón atajó en el "Lobo" y tenía futuro. Incluso a los 17 años ya era arquero titular. Pero luego de dos partidos con incidentes (ante Huracán y Ameghino) colgó los botines y se dedicó al hándbol en Huergo.
"Mi hijo me dijo que elegía el fútbol solo por mí. Así que lo mejor que hizo fue dejar y ocupar otro deporte con el cual llego a ser campeón provincial. El fútbol lo juega los sábados con amigos en La Mata", sostiene.
Determinante en las prioridades, Víctor elige no ir a ver a Newbery en la competencia oficial y defender la camiseta.
"No puedo estar sábado y domingo en la cancha. También le tengo que dedicar tiempo a la familia. Y si es fútbol, prefiero los Super Master, donde venimos jugando desde los 12 años con Maximino 'Mono' Meyrelle, Angel 'Pocho' Ojeda, Luis 'Hueso' Barrientos, porque mantenemos el mismo espíritu de los 12 años, cuando aprendimos a jugar", concluye.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico