Viedma: la puerta de entrada a la Patagonia costera

En la provincia de Río Negro, cuenta con hermosos paisajes que valen la pena ser recorridos: playas, acantilados y reservas naturales. Además esta ciudad tiene una importante impronta histórica, cultural que puede ser disfrutada en cualquier época del año.

A 858 kilómetros al norte de Comodoro Rivadavia y por Ruta 3 se encuentra Viedma capital. Uno de los principales atractivos incluidos por esta ciudad en su cartelera turística es la llamada "Ruta de los Acantilados", que consiste en un recorrido por la Ruta Provincial Nº 1, a través de los 210 kilómetros que conducen, bordeando la costa, desde la capital provincial hasta el Puerto de San Antonio Este.
Allí la primera villa en aparecer es El Cóndor, unos 16 kilómetros más adelante brota El Espigón, zona de increíbles formaciones rocosas que deslumbran. Siguiendo el camino surgen dos de los más destacados espacios de este itinerario: Playa Bonita y La Lobería. Poco más habrá que transitar para llegar a la Reserva Faunística de Punta Bermeja, donde los miradores y senderos permiten contemplar la mayor colonia de lobos marinos de un pelo de la Patagonia, toninas overas, orcas y ballenas francas. Continuando el recorrido surge Bahía Rosas, y con ella la posibilidad para la pesca costera de tiburón. La próxima parada es Bajada Echandi, siguiendo por Bahía Creek, y llegando posteriormente a Caleta de los Loros, la cual constituye una reserva natural de usos múltiples. Finalmente se llega a Punta Mejillón, último sitio de interés previo al Puerto de San Antonio Este.
Transitar este circuito implica poder disfrutar postales únicas que va ofreciendo: un mar azul intenso que se confunde con el cielo se observa en toda su expresión desde imponentes acantilados que promedian los 50 metros de altura. Estos accidentes del relieve dan cuenta en sus estratos de las diversos sucesos geológicos de los últimos 13 millones de años, y también permiten admirar fósiles marinos milenarios.
Viedma también ofrece alternativas para conocer el majestuoso río Negro a través de excursiones de pesca embarcada, paseos guiados en kayak y una gran variedad de deportes náuticos, como canotaje y velerismo.
En las aguas del río, se desarrolla con gran auge la práctica del canotaje, siendo Viedma el punto de llegada de La Regata del río Negro, que se realiza anualmente en el mes de enero y actualmente es considerada la más larga del mundo. Lo mismo ocurre con la competencia internacional de aguas abiertas "La Patagones Viedma", que convoca nadadores de varios países.
Otra disciplina que fue adquiriendo relevancia en la ciudad, y recibe visitantes es la práctica del automovilismo, disciplina que con la inauguración del Autódromo Ciudad de Viedma sirve para las prácticas zonales de deporte motor, también recibe a categorías de nivel nacional como ser el Turismo Carretera, TC 2000 y Turismo Nacional, entre otras.
Pero además de sus bellezas naturales, esta ciudad se distingue por su perfil histórico, el edificio de la Casa de Gobierno de la Provincia de Río Negro, la Legislatura Provincial, el histórico edificio de la Municipalidad, la Residencia de los Gobernadores y el edificio del Banco de la Nación Argentina, son los más destacados y los que incluye el circuito histórico-cultural. También llama la atención del visitante el actual edificio del Ministerio de Economía, que fue construido en 1948 con la finalidad no concretada de instalar un hotel.
Viedma es una ciudad moderna que merece conocerse. La manzana histórica es uno de los grandes atractivos que encierra Viedma y fue declarada Monumento Histórico Nacional. Allí es posible observar la catedral de Nuestra Señora de la Merced, construida en el año 1912 junto a lo que fue el obispado de Viedma, el ex colegio San Francisco de Sales, el Museo del Agua y del Suelo, y el Museo Salesiano.
Los puentes sobre el río Negro llaman la atención de quien conoce la ciudad por primera vez. El puente carretero Basilio Villarino, que fue inaugurado en el año 1981, y el puente ferrocarretero cuya estructura de hierro llegó desde Hamburgo en el año 1931 y permitía por sus características técnicas el paso de buques de vapor.
En el área conocida como IDEVI -a pocos minutos de Viedma- existen numerosas chacras que se dedican a la producción de frutas, verduras, hortalizas, la cría de animales y la fabricación de productos regionales artesanales. Se pueden realizar paseos y recorridas por algunos de estos establecimientos y además degustar y comprar los exquisitos quesos, alfajores, dulces, chocolates, nueces, almendras, pickles, licores, chacinados, escabeches de jabalí, liebre o vizcacha y artesanías típicas de la región.
Visitar los establecimientos rurales, charlar con sus anfitriones respecto del poblamiento de la norpatagonia y la actual vida en el campo, ver especies de flora y fauna autóctonas en las costas del río, le darán un toque de color local a la estadía.

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