Vigiladores de NYC se manifestaron por suspensiones y presiones a trabajadores

La suspensión en forma injustificada de cuatro trabajadores que prestan servicios para la operadora CAPSA y la denuncia del gremio de presiones por parte de la empresa de vigilancia hacia su personal, derivó en una manifestación. Tras una reunión con directivos se llegó a un principio de acuerdo. "Esto es algo que se da en diversas empresas, pero se está tratando de regularizar", sostuvo Martín Chirino, delegado de UPSAP.
El sonido de los bombos invadió ayer el sector de España y Sarmiento, donde alrededor de las 10, cerca de 30 trabajadores de NYC, empresa que presta servicios de vigilancia, montaron una protesta frente al edificio de la firma.
El motivo de la medida, que minutos antes había iniciado en las instalaciones de la operadora CAPSA, fue la suspensión sin causa de cuatro trabajadores que prestan servicio para esa compañía y también la denuncia de presiones que sufren los trabajadores. Plantean que ante el mínimo reclamo, les sugieren que si no les gusta "busquen otro trabajo".
Así lo señaló uno de los vigiladores que presta servicios en la petrolera, quien pidió resguardar su nombre. "Acá no podés reclamar nada, si reclamás algo te dicen: 'si no te gusta te vas al correo y presentás el telegrama porque acá no te llamamos a trabajar, vos viniste a buscar el trabajo', y uno reclama porque tenemos derecho, pero esto es habitual en las empresas de vigilancia", manifestó.
Los manifestantes señalaron que la gota que rebalsó el vaso fue un reclamo que derivó en la suspensión de cuatro trabajadores por un día, lo que les afecta el presentismo y otros ítems salariales.

PRINCIPIO DE ACUERDO
Tras el inicio de la protesta, los delegados del Sindicato de Vigiladores de la Patagonia (UPSAP) fueron recibidos por directivos de NYC. A ellos les plantearon el reclamo y también exigieron el pago de los aportes sindicales de los trabajadores, ya que se los descuentan, pero no lo transfieren al sindicato. Además piden el mejoramiento del equipamiento tanto de camionetas como uniforme.
Así finalmente media hora después se llegó a un principio acuerdo y se levantaron las suspensiones. Lo confirmaron Martín Chirino, delegado de UPSAP y Bruno Avilés, delegado regional.
"Nos vimos obligados a romper la paz social por las suspensiones sin causa, pero salimos favorecidos gracias a la gente: van a retrotraer las suspensiones, empezar a reacondicionar los vehículos como corresponde y hacer los aportes", indicó Avilés, quien sostuvo que la empresa toma las suspensiones como si fuera un chiste.
Con él coincidió Chirino, quien sostuvo que las suspensiones "no tuvieron fundamentos". "Fue una persecución hacia nuestros afiliados, pero nosotros como gremio queremos que estén bien respaldados.
Esto es algo que se da en diversas empresas, pero se está tratando de regularizar y que las empresas se pongan acorde al convenio colectivo de trabajo", agregó. Advirtió que en caso de que no se cumplan con el compromiso asumido se endurecerán las medidas.

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