"Voy a luchar en cada trinchera que pueda para derrotar este golpe"

Está previsto que Rousseff retome en Estados Unidos su discurso sobre el "golpe de estado institucional" en el que está envuelto Temer y que se estructura en el proceso de juicio político que se le sigue por fraude fiscal.

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, viajó ayer a Estados Unidos para participar de un encuentro en la ONU en el que denunciará "las intenciones golpistas" que hay en su país, en una arriesgada jugada que la obliga a dejar el Ejecutivo en manos del vicepresidente Michel Temer, a quien consideró como un conspirador, y que ayer sufrió un escrache en su residencia particular de San Pablo.
"Voy a luchar en cada trinchera que pueda para derrotar a este golpe, iré donde sea necesario", afirmó la Jefa de Estado poco antes de embarcar hacia Nueva York, donde participará hoy de una cumbre de las Naciones Unidas.
Está previsto que Rousseff retome en Estados Unidos su discurso sobre el "golpe de estado institucional" en el que según su opinión está envuelto Temer y que se estructura en el proceso de juicio político que se le sigue por fraude fiscal.
"Lo que está en juego no es mi mandato, lo que está en juego es el proceso democrático", reforzó la presidenta durante una entrevista previa concedida a un grupo de blogueros en su oficina del Palacio del Planalto, citó la agencia Ansa.
Fuentes cercanas a la presidencia dijeron que una de las intenciones de Rousseff es aprovechar el escenario de la ONU y la presencia de decenas de jefes de Estado y de Gobierno para denunciar las "intenciones golpistas" que percibe por detrás del proceso que pudiera abreviar su mandato, citó la agencia Efe.
En tanto, Temer fue blanco ayer de un escrache por parte de movimientos juveniles que lo acusan de "golpista", durante una protesta en la puerta de su casa.
El acto coincidió con el feriado nacional del 21 de abril, en el que en Brasil se recuerda la ejecución por parte del imperio portugués del dirigente político Tiradentes, quien encabezó una rebelión anticolonialista en el estado de Minas Gerais y fue traicionado por uno de sus seguidores.
Unas 60 personas del movimiento "Levantamiento Popular de la Juventud" extendieron una bandera con la frase "Temer Golpista" frente a la residencia del vice, en la calle Bennet, en el barrio de Alto de Pinheiros, zona oeste de la ciudad de San Pablo.
En el piso, los manifestantes también escribieron la frase "Cuartel General del Golpe" y distribuyeron ejemplares de la Constitución para denunciar al vicepresidente, que en su residencia y en su oficina, también en San Pablo, mantuvo contactos con políticos y economistas para formar un gabinete en caso de que el Senado apruebe el juicio político de la mandataria.
"Aprovechamos el 21 de abril, día del asesinato de Tiradentes, víctima de la traición de uno de sus aliados, para denunciar a Temer, que es uno de los principales articuladores del golpe que está traicionando a la democracia y a los votos que Dilma recibió", dijo a periodistas Larissa Sampaio, integrante del movimiento.
El destino de la mandataria del Partido de los Trabajadores (PT) está en manos del Senado, que el lunes va a instalar una comisión especial para analizar las acusaciones remitidas por la Cámara Baja, referidas a maniobras fiscales irregulares.
El informe que elaborará esa comisión será votado en el Senado alrededor del 10 de mayo y si la Cámara Alta se inclina por instaurar el juicio político, la presidenta será separada del cargo durante los 180 días que durará el proceso y su lugar será ocupado por Temer, quien completaría el mandato si se llegase a una destitución.

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