El DT del equipo riojano era, en ese entonces, el reconocido Oscar "Huevo" Sánchez. El partido frente a Peñarol se encontraba sentenciado, el equipo de Mar del Plata había sacado una diferencia abultada frente a Andino y fue ahí que Sánchez decidió incluir a los suplentes y entre ellos, se encontraba un tal Emanuel Ginóbili.
En ese entonces hacía su debut el menor de los hermanos Ginobili, quien comenzaba su carrera con la carga de llevar el apellido de una familia ligada al básquet. El flaco, alto y con la camiseta número seis, entraba a la cancha del Once Unidos, cuando Peñarol era serio candidato a llevarse la Liga Nacional, ya que poseía a figuras como Marcelo Richotti, Héctor "Pichi" Campana, Esteban Pérez, y Néstor García.
Este chico de 18 años entró suelto, atrevido y demostrando un poco del talento que conocimos más tarde. En 15 minutos de juego demostró un tiro fantástico (3/7 triples), y dejando en claro que ya pedía más minutos en cancha.
Tal vez no fue el debut soñado, porque Andino perdió por un contundente 85-104, pero el más chico de los hermanos jugó con los grandes por primera vez. Después llegaría una temporada fantástica, donde sorprendió a propios y extraños, donde le faltó el respeto a figuras consagradas, como las que ilustran la imagen de esta nota, en pleno Polideportivo Cerutti de Córdoba. Ese rendimiento en cancha fue coronado con el premio "Revelación de la temporada 1995/96", completamente merecido.
