A diez años de la desaparición de María Cash: "no tenemos indicios que está muerta"

María del Carmen Gallego y Máximo Cash, madre y hermano de María Cash, la joven desaparecida misteriosamente hace casi diez años, viajaron a Salta para reunirse con funcionarios e intentar reconstruir qué pasó con la diseñadora. "Hasta que ella vuelva la familia no estará conforme".

Desde hace más de diez años que su familia la busca. María Cash desapareció en julio del 2011 cuando viajaba a Jujuy sola. Hoy, tendría 39 años.

“En principio la causa sigue en trámite de investigación, hay algunas medidas que estamos tomando en conjunto con la fiscalía que esperamos poder confirmarn en poco tiempo. No tenemos ningún indicio que nos diga que María está muerta", confirmó Pablo Trot, abogado de la querella que además detalló sobre la familia "hasta que ella vuelva la familia no estará conforme".

Desde aquel 8 de julio de 2011, la investigación que lleva adelante el fiscal Federal Eduardo Villalba parece no arrojar resultados positivos.

Por eso, ante la llegada de los familiares, el defensor general de la Provincia, Pedro García Castiella, algunos detalles: "Hay un nuevo perfil que queremos darle a la Defensa Pública, más cercano y de asistencia a las víctimas".

Más allá de visitar la fiscalía, el encuentro de Gallego y Cash con Castiella no es casual, porque él fue abogado de la familia los primeros cinco años de la causa, hasta que fue designado funcionario público.

“Vamos a seguir con la investigación”, afirmó el defensor a la salida del encuentro. Según Trot, "las hipótesis que se analizan son muy variadas: algunas de las líneas apuntan dentro y otras fuera del país. Tratamos de descartar hipótesis, pero se investiga todo".

Cuando en julio próximo se cumpla una década de la desaparición de Cash, en Salta, la familia seguirá sin saber qué pasó con la diseñadora de indumentaria de 29 años, que había salido desde Buenos Aires con destino a Jujuy.

En el expediente, formado por 90 cuerpos al que tuvo acceso Crónica.com.ar, se detalla que al momento de su desaparición la joven vestía botas de gamuza beiges, jeans y un bolso rosado que llevaba en bandolera. El registro se consiguió gracias a las cámaras de seguridad de la empresa concesionaria de la autopista de acceso-egreso, a 13 kilómetros de la capital salteña. Desde entonces y a pesar de las muchas versiones, la investigación de Villalba arroja resultado cero.

En noviembre pasado, la causa pareció tomar de nuevo impulso, a partir de un rastrillaje que se desarrolló en la zona del paraje Palomitas, sobre la ruta 34, en el Sur provincial, con resultado negativo.

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