A Jonathan Oliva alguien lo habría entregado para que lo asesinaran

El joven, de 24 años, fue ultimado de un disparo en la cabeza el viernes por la noche cuando estaba por comer un asado junto a un grupo de amigos en un domicilio de la calle Timoteo Varela del barrio Máximo Abásolo. Se trataría de un ajuste de cuentas por cuestiones de drogas.

 Los investigadores policiales mantienen un absoluto hermetismo en torno al nuevo homicidio ocurrido en Comodoro Rivadavia y que tuvo como víctima a Sebastián Oliva, aunque el presunto autor ya estaría identificado.

El joven residía en el mismo barrio en que fue ejecutado de un tiro y presuntamente lo mataron en presencia de amigos suyos. Desde hace un largo tiempo estaba separado y era padre de dos niños, según indicaron sus familiares a la policía.

No se le conocía un empleo formal, no tenía antecedentes pero habría estado involucrado en algunos problemas, precisaron fuentes consultadas por Diario Patagónico.

La policía de la Seccional Séptima tomó conocimiento en forma directa sobre el asesinato cuando a las 22:30 del viernes se presentó en la comisaría Luis “La Yegua” Almonacid, quien afirmó que tenía un pibe muerto en su casa.

Los efectivos se dirigieron de inmediato a la vivienda de la calle Timoteo Varela 4.245 en la Zona de Quintas 1 del barrio Máximo Abásolo. Allí, en una casa en la que anteriormente habitaba la familia Nieves según los vecinos, se encontraron con el cuerpo de Oliva que yacía en el interior del domicilio y en medio de un charco de sangre.

Como primera medida investigativa se demoró al dueño de casa y a la pareja que lo acompañaba, ya que habrían sido testigos del ataque. Fueron conducidos a la comisaría para ser entrevistados por el fiscal de la causa Adrián Cabral.

Oliva presentaba un orificio de bala en la cabeza, con entrada y salida, herida mortal que fue constatada en la autopsia que se le practicó ayer a la mañana en el Hospital Regional.

Los efectivos a cargo del comisario Fernando Mora y personal de la Brigada de Investigaciones se abocaron a tomar testimonios entre vecinos de la zona para obtener pistas sobre el homicida quien habría huido a pie. Mientras, la Policía Científica se encargó de la recolección de pruebas y evidencias en la escena del crimen.

LO HABRIAN ENTREGADO

Las diligencias investigativas se extendieron hasta cerca de las 6 de ayer cuando Almonacid y sus acompañantes fueron liberados por decisión judicial.

Fuentes oficiales señalaron que el arma utilizada sería de grueso calibre y las causas del ataque tendrían relación con diferencias por problemas de drogas.

No obstante, los investigadores prefirieron ser cautelosos y aguardar las averiguaciones para dar con el sospechoso que ya estaría identificado. Se trataría de una persona que frecuentaría el círculo de amigos de la víctima.

Otro dato que se desprende de las pesquisas es que Oliva concurrió al domicilio de Almonacid para compartir un asado que no alcanzó a realizarse.

En ese sentido, se cree que Oliva habría sido entregado por personas que concurrieron a la mencionada casa de la calle Timoteo Varela, conocida por la policía por frecuentes juntas, informaron fuentes oficiales.

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