A partir de las denuncias de desaparecidos en Iguala ya se han encontrado 39 cuerpos

En sólo dos meses desde que se organizaron, acicateados por la desaparición de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa, los familiares de desaparecidos en el municipio de Iguala, estado de Guerrero, organizaron un padrón de 235 personas que se presumen muertas por las bandas criminales y hallaron 39 cuerpos en fosas de la zona.

El detonante de la organización fue la desaparición y presunto asesinato de los estudiantes rurales de Ayotzinapa, ocurrida en Iguala en la noche del 26 al 27 de setiembre último, que según la investigación de la Procuraduría General de la República (PGR), fueron detenidos por policías de Iguala, por orden del entonces intendente José Luis Abarca, y luego entregados al cartel Guerreros Unidos, que se supone los asesinó e hizo desaparecer.

Cuando los miembros de la Unión de los Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG) llegó a Iguala para forzar la búsqueda de los 43 normalistas se encontraron con una población atemorizada, con gran cantidad de víctimas, y los incitaron a organizarse.

Los hallazgos en esos días de varias fosas con restos óseos, que fueron dejadas de lado porque eran previas al episodio de los estudiantes de Ayotzinapa fue determinante para que unos cuántos vencieran el miedo y comenzaran a organizarse en el Frente Igualteco por la Dignidad y el Respeto a la Vida.

Lenta y progresivamente comenzó a confeccionarse un padrón de víctimas de la violencia en Iguala, en una actividad que tiene como epicentro la Parroquia de San Gerardo, a pocas cuadras del zócalo igualteco, donde Télam realizó notas y entrevistas en diciembre último, luego de que los familiares decidieran subir a las montañas que rodean la ciudad para buscar nuevas fosas con sus propias herramientas y manos.

El 22 de octubre, los miembros de la familia Vergara, declarados apolíticos, participaron en una marcha: ¿Sólo hay justicia para desapariciones masivas?, rezaba el cartel que llevaron. Ahí se les pegaron otras cuatro familias y nació un comité gracias al cual existe hoy un registro de 235 desaparecidos y se han hallado los restos de 39 cuerpos.

A esos 39 restos de personas hallados por los familiares hay que sumarle los 28 ubicados en las primeras fosas excavadas por el gobierno estatal, donde luego fueron encontrados dos cuerpos más que los peritos guerrerenses no vieron, según destaca un artículo del diario La Jornada.

Los datos contenidos en el informe de la PRG sólo son de las personas que han presentado denuncia del 18 de noviembre de 2014 al 12 de enero de este año. La cifra real es incalculable, según los testimonios de los parientes que, a pesar del miedo, han presentado denuncia.

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