A pesar de los señalamientos y las críticas de los organismos de derechos humanos y de aprobación de un protocolo de uso en mayo pasado, el Gobierno nacional avanza con la compra de pistolas Taser.
La licitación fue ganada por la empresa estadounidense Axon, con un costo de 5.285.000 pesos. Aunque la ministra y funcionarios de Seguridad insistieron desde enero en que la compra sería por 300 armas eléctricas, la licitación fue finalmente por 100 a un costo de 36.635 pesos cada una.
Además, el Gobierno nacional pagó 1005 pesos por cada cartucho y 966 pesos por cada cartucho de práctica.
Las pistolas norteamericanas cuentan con un sistema operativo que permite registra su uso en la nube, algo que el secretario de Seguridad, Eugenio Burzaco, destacó como método de saber "qué se hace con ella y cómo se la utiliza".
"Los criterios de uso son tan imprecisos que en los hechos habilitan cualquier uso", advirtió el CELS tras analizar el protocolo aprobada por Bullrich para la utilización de las taser. Como ejemplo, el organismo de derechos humanos puso el artículo 2 inciso C de la normativa que autoriza para "impedir la comisión de un delito de acción pública", que es "siempre, porque ese es el trabajo de la policía".
Por otra parte, el protocolo señala que se utilizará ante un "peligro inminente" pero no precisa cuál sería una situación de ese tipo. Bullrich, como parte de la campaña de mano dura , se encargó de difundir un video ficcional en el que mostraba cómo se utilizaría la taser . En ese caso, sobre un hombre que intentaba robar en el tren con un arma blanca.
