A pesar de los incidentes, los diputados continuaban con el debate por la reforma
Al cierre de esta edición y luego de cinco horas de debate sobre los disturbios que se produjeron en los alrededores del Congreso, ayer a las 19 los diputados de la Nación comenzaron debatir la reforma previsional que impulsa el Gobierno. Fuentes parlamentarias adelantaron que la sesión se extendería por lo menos 9 horas. Previo a su tratamiento hubo acalorados discursos y cruces entre legisladores oficialistas y de la oposición.

Al cierre de esta edición en la Cámara de Diputados de la Nación se continuaba debatiendo la polémica reforma previsional que pretende aprobar el Gobierno de Mauricio Macri con el apoyo del Justicialismo aglutinado en el interbloque Argentina Federal.

Tras cinco horas de debate, donde el eje fueron los disturbios que se produjeron en el exterior del Congreso de la Nación y que se extendieron hasta la avenida 9 de Julio, con decenas de manifestantes, policías y periodistas heridos y más de 50 detenidos, según denunció la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional (Correpi), comenzó el debate del proyecto en el recinto.

Fue el diputado Eduardo Amadeo, del Pro Buenos Aires, quien presentó la iniciativa ante sus pares, luego de cinco horas de cruces, que incluyeron mociones de la oposición para suspender la deliberación.

Fuentes parlamentarias adelantaron anoche que se preveía que la discusión se iba a extender por lo menos nueve horas en el recinto legislativo.

EL JUSTICIALISMO AYUDO A QUE HAYA QUORUM

Al inicio de la tarde, la coalición oficialista junto a diputados que responden a gobernadores reunió el quórum reglamentario con la participación de 130 legisladores. Así, pudo iniciarse la sesión especial que en la Cámara Baja ayer debatió la reforma previsional, que establece un nuevo sistema de actualización de haberes para la clase pasiva.

La coalición Cambiemos logró el quórum con la presencia de 105 diputados propios, 3 del bloque que encabeza Martín Lousteau, y legisladores que responden a los gobiernos provinciales de Misiones (4), Córdoba (4), Santiago del Estero (3), Entre Ríos (2), Chaco (2), Tucumán (2), Salta (2), Chubut (1) y Neuquén (1), además del sindicalista Alberto Roberti. Algunos de los opositores, que en la sesión del pasado jueves no dieron quórum, esperaron hasta último momento para ingresar al recinto y lo hicieron junto al titular del bloque PRO, Nicolás Massot.

De hecho, un peronista salteño, una diputada del oficialismo santiagueño y el ahora oficialista Alfredo Olmedo ingresaron y se sentaron mientras el presidente del cuerpo, Emilio Monzó, dio inicio a la sesión.

Una vez habilitada la discusión paralamentaria ingresaron los legisladores del massismo, el kirchnerismo y la izquierda, quienes realizaron distintos planteos para suspender la asamblea, entre ellos el llamado a una consulta popular.

Los diputados que se sumaron para dar quórum, en relación a la sesión de hace cinco días, pertenecen a las provincias de Salta, Entre Ríos, Neuquén y Chubut.

Sin que se pudiera ingresar a analizar la cuestión de fondo, y cuando había pasado una hora del inicio, se dispuso un cuarto intermedio de casi media hora debido a las fuertes polémicas que existían en el seno del recinto por los incidentes que se sucedían en las inmediaciones del Congreso.

Sorpresivamente, el oficialismo perdió esa votación por 125 a 111, y debió acceder al pase a cuarto intermedio, que finalmente se extendió por casi media hora.

“Hay hechos que suceden, que a nadie le gustan, hay una lluvia de piedras, y si eso es lo que sucede lo reprobamos; pero corresponde seguir la sesión y evaluar los hechos mientras sigue la sesión”, expresó el presidente del interbloque Cambiemos, Mario Negri, luego del cuarto intermedio.

A continuación, para explicar el cuadro de situación, Monzó resumió: “la información que tenemos es que hay agresión y que estiman controlarla en la próxima media hora. Las agresiones son sufridas por los miembros de seguridad”.

Rossi, no conforme con la continuidad de la sesión, dijo que “es un despropósito en esta situación que se continúe con la sesión, quizá hasta que haya una noticia peor”.

Sin embargo, el debate parlamentario continuó.

DUROS CRUCES

Durante el desarrollo de la sesión no faltaron cruces, como los sucedidos entre la kirchnerista rionegrina María Emilia Soria y el titular del interbloque peronista Argentina Federal, Pablo Kosiner, quien rechazó las acusaciones de diputados del Frente para la Victoria por la decisión del acuerdo sellado entre el presidente Mauricio Macri y los mandatarios provinciales, unas horas antes. Kosiner señaló que “asumimos acompañar este debate porque somos parte del equipo de los gobernadores y no le vamos a sacar la espalda”, y aseveró que “no vamos a formar parte de una fracción que quiere ser gobierno a costa del fracaso del Gobierno nacional”.

Previamente, el diputado de Evolución Radical, Martín Lousteau, aseguró estar “en contra de todo tipo de violencia” y pidió “que no se vuelva a mencionar en cada momento el 19 y 20 de diciembre del 2001, porque eso quiere decir que hemos aprendido muy poco”.

El legislador criticó también lo que consideró que es “la prepotencia del oficialismo de no haber debatido la ley como correspondía en las comisiones”, y de aquellos que “con demagogia creen que no se debe hacer nada con el sistema previsional”.

En tanto, la diputada nacional María Emilia Soria (Frente para la Victoria-Río Negro) cuestionó a los gobernadores que firmaron el acuerdo con el Gobierno, al señalar que da “vergüenza que algunos se digan peronistas” y que, en realidad, “son prostitutas de (Mauricio) Macri”.

“Me da vergüenza que hoy hayan arrastrado a gobernadores justicialistas a sentarlos ahí a sacarse una foto”, dijo la diputada en referencia a los mandatarios provinciales que concurrieron ayer al Congreso a respaldar el proyecto de reforma previsional.

En ese sentido, agregó: “me da vergüenza que esos gobernadores se digan peronistas; no son peronistas son prostitutas de Macri”. “Vinieron acá y dieron los votos de sus jubilados a cambio de que Macri no incendie cada una de esas provincias. Eso es coerción, es afectar el federalismo, afectar las autonomías de las provincias”, remarcó, y consideró que “la libertad de pensar y manifestarse vuelve a ser sinónimo de gases lacrimógenos y de represión”, y que “todo esto es para garantizar el robo a los jubilados”.

Por su parte, al momento de tomar la palabra en torno al proyecto provisional, el diputado Martín Lousteau, quien ayudó al Gobierno a dar quórum, admitió que no acompañará la iniciativa.

“Nosotros no estamos de acuerdo con el proyecto y no lo vamos acompañar. Pero también tenemos un proyecto propio”, dijo el exministro de Economía, quien aseguró que “el sistema tiene profundas inequidades” y la clase política tiene que afrontarlas.

Así, casi llegando a la medianoche seguia el debate en la Cámara de Diputados, mientras en las calles de Buenos Aires, continuaban los disturbios que dejaron decenas de heridos y cuantiosos daños.