A un año del asesinato de Tino John, no se abrió la investigación
El vecino de Las Golondrinas fue ultimado de un disparo en la cabeza por el GEOP de Rawson, que había sido enviado el día anterior. El responsable de Seguridad era Federico Massoni, quien justificó el operativo.

Este viernes 27 de mayo se cumple un año del asesinato de Alejandro “Tino” John, quien falleció de un disparo en la cabeza efectuado por efectivos del GEOP de Rawson, que fueron enviados a la Comarca Andina el día anterior.

Las circunstancias en las que se produjo el ingreso a la vivienda de Las Golondrinas por parte de los uniformados y cómo se produjo el hecho aún no están del todo claras. A un año, por el caso tampoco se ha abierto la investigación formal. Las primeras actuaciones realizadas estuvieron a cargo del fiscal Carlos Díaz Mayer.

Según la versión oficial, el día anterior se habían recibido denuncias acerca de una persona que se encontraba realizando disparos al aire en la zona, por lo que en una primera intervención de la Policía local se intentó llegar pero habrían sido recibidos “a los tiros”, según las autoridades.

Por ello se convocó al GEOP de Rawson, que llegó el 27 y que debía intervenir con la presencia de personal de Salud Mental debido al estado del hombre, afectado por el incendio que hubo en la región un par de meses antes. Sin embargo, el personal médico no estuvo presente cuando se produjo el desenlace.

El ministro de Seguridad en la Provincia por entonces era Federico Norberto Massoni, quien defendió el accionar de los efectivos policiales y aseguró que a Tino “se le dieron todas las oportunidades”, además de apuntar contra la familia del vecino acusando que “deberían haberse encargado de retirarle las armas o ver cómo evitaban esto”.

SIN RESPUESTAS

Luego del hecho, los hijos de Tino denunciaron que la investigación por lo ocurrido se desarrollaba de manera lenta y con pocas posibilidades de acceder al avance de la misma.

En este contexto, en agosto concretamente, revelaron que “no aparecen las cámaras (de los uniformados); no se grabó nada de un operativo que duró 10 minutos y las fotos que sacaron son de dudosa calidad. Todo viene muy oscuro”.

Por su parte Claudia, la pareja de la víctima y que estuvo presente en el lugar, contó en junio que “a Tino lo fusilaron, en un cuarto chiquito, 20 contra 1 y con un disparo en la cabeza”. Contó que a ella la mantuvieron precintada hasta que “vieron que llegó la fiscal”.

En lo que respecta al caso, la Justicia todavía no ha abierto formalmente la investigación, con lo cual los familiares de Tino no se pueden constituir como querellantes.

A un año y en este contexto, los hijos de Tino remarcaron este jueves que “la Fiscalía avanzó en muchas medidas para investigar la salud de Tino; si tenía armas o disparó”, pero no se realizaron las mismas medidas en relación a los efectivos implicados.

“Sorprende la diversidad de evidencia y lo que nos preocupa es el paso del tiempo. Pedimos que se investigue la responsabilidad de los responsables administrativos del operativo y el ejecutor”, enfatizaron.

Según Radio Cadena 3, recordaron que las autoridades ese día “sabían que estaba con un desorden psiquiátrico, pero la orden decía que tenía que haber una ambulancia y ni siquiera era allanamiento. Sin embargo ingresaron y le pusieron un tiro en la cabeza”.

Apuntaron que “fue todo un desastre”, recordando que se había pedido la intervención de otra fuerza en el caso, cuestión que fue rechazada. “Estamos a un año y no se encuentran elementos para abrir la investigación, pero nosotros encontramos mil cosas, no entendemos por qué si ha pasado un año y habiendo investigado a mi papá como se lo investigó”, sentenciaron.

En contraposición, remarcaron que “a la otra parte no se la investigó; las preguntas que les hicieron fueron casi infantiles”.