Admiten que es grave la situación aérea

El presidente de la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA), Jorge Pérez Tamayo, opinó ayer que la situación que atraviesa la aviación en Argentina «es grave», pero negó que los pasajeros corran algún riesgo por la falta de funcionamiento de los radares.

Buenos Aires (Télam)
Pérez Tamayo dijo que el sistema aéreo argentino está atravesando una «situación grave» como consecuencia de la falta de radares, pero aseguró que «si corrieran peligro los pasajeros, automáticamente los primeros en no subirnos seríamos los pilotos».
El titular de APLA precisó que se han «tomado todas las medidas de precaución para que no se degrade más la seguridad aérea de lo que se degradó, con el hecho de que no funciona el radar».
Explicó que «hemos determinado que la distancia longitudinal entre avión y avión sea mayor porque de esa manera el controlador y el piloto, tienen posibilidades de ir con un sistema seguro».
Agregó que lo que se hizo fue «retrotraernos a la época en que no existía el radar».
En ese sentido, Pérez Tamayo acotó que la APLA le informó a la Federacióm Internacional de Asociaciones de Pilotos de Líneas Aéreas (IFALPA) que «tomamos la medida de no hacer despegues con menos de 10 minutos entre avión y avión, para mantener la seguridad dentro del sistema».
El viernes se conoció un aviso de IFALPA emitido el martes, en donde se reproduce un comunicado de APLA en el que se advierte que en Argentina se estaban controlando los vuelos de manera tradicional, ya que estaban fuera de servicio los radares de control.
En ese sentido, Pérez Tamayo aseguró que «la situación es grave debido a que no hubo ningún tipo de reforma desde que salió de servicio el radar el primero de marzo».
El dirigente recordó que APLA informó a la federación sobre la situación aérea en el país ante la salida de servicio del radar y agregó que la recomendación «es trabajar en forma manual hasta que pongan el nuevo radar en servicio, lo que va a llevar mucho tiempo».

ALERTA
La Federación Internacional de Asociaciones de Pilotos de Líneas Aéreas (IFALPA) recomendó a los comandantes de aeronaves «extremar las medidas de vigilancia y precaución» en Argentina, en medio de una polémica por la seguridad aérea del país.
En un breve comunicado, divulgado ayer por la prensa local, la entidad internacional aconseja a los pilotos tomar estas medidas «a fin de mantener la seguridad en las operaciones».
Los dos aeropuertos más importantes del país operan actualmente en forma manual, después de que el pasado 1 de marzo su principal radar para el control aéreo saliera de funcionamiento durante una tormenta.
Mañana llegará a Buenos Aires una misión de la Organización Internacional de Aviación Civil (OACI) de las Naciones Unidas, el máximo organismo en este área, para realizar un diagnóstico sobre la seguridad aérea, tras los innumerables trastornos que se generaron cuando dejó de funcionar el radar.
El «boletín de seguridad» de IFALPA, que agrupa a más de 100.000 miembros en todo el mundo, se basa en información brindada por la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA), filial argentina asociada a este organismo internacional.
Luego de que el radar saliera de funcionamiento, el gobierno resolvió en marzo pasado desvincular a la Fuerza Aérea del control de la aviación civil y creó un organismo dependiente de la Secretaría de Transporte para cumplir esta función.
«Mientras el traspaso se realice puede haber severas interrupciones en el control de tráfico aéreo argentino», advierte el boletín, que recomienda «extremar» los cuidados durante este proceso.
Sin embargo, fuentes del Ministerio de Defensa aseguraron que «se está operando sin riesgos» y consideraron que el comunicado de la federación «replica» la información de APLA y «no agrega nada ni señala que se esté cometiendo ningún error».
Un informe de la OACI divulgado en abril último alertó que, además de problemas técnicos con los radares, hay un «vacío de autoridad y disciplina» y «falta de vigilancia» en el organismo que controla la seguridad aérea en Argentina
El estudio se refirió a la «falta de vigilancia de la seguridad operacional por parte de la autoridad aeronáutica» local.
«Estamos en un punto muerto. Hoy el sistema está colapsado, si hasta ahora no pasó nada es porque estamos teniendo suerte», dijo Diego Serra, presidente de la Unión de Aviadores de Líneas Aéreas (UALA), que agrupa a los pilotos de la aerolínea Austral.
El gobierno destinó recientemente una partida de cerca de 90 millones de pesos (29.000.000 dólares) al Ministerio de Defensa de la Nación para resolver la falta del radar, según indicaron portavoces oficiales.
El presidente argentino, Néstor Kirchner, ha ordenado la compra de 15 radares, tras reconocer que «la estructura aérea está quebrada».

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