Afirman que volvió a subir la pobreza

Pese al reciente anuncio de que en el segundo trimestre de este año se registró la tasa de desempleo más baja de los últimos 16 años, los expertos laborales y sociales detectaron ya desde fines de 2006 una tendencia al estancamiento de los niveles de pobreza. Peor aún, un flamante estudio de la Sociedad de Estudios Laborales (SEL) incluso considera "probable" que en los últimos meses la pobreza haya vuelto a aumentar.

Buenos Aires (C)
La principal razón es el rápido aumento de la Canasta Básica calculada a precios «reales». Su ritmo de aumento interanual fue aumentando desde 19,3 por ciento en mayo a 27,2 por ciento en junio y a 34,5 por ciento en julio.
«Lo sorprendente de este probable cambio de tendencia es que ocurre con la economía creciendo 8 por ciento y el consumo privado a tasas de dos dígitos. Esto sugiere que hay menos derrame que en 2003-2006», dice un pasaje del estudio.
Sucede que el auge de consumo se apoya fundamentalmente en el aumento de los salarios «formales», concentrados a partir del cuarto decil de la pirámide de distribución del ingreso y excluye, por lo tanto, al 30 por ciento más pobre de la población.
La fuerte asociación entre pobreza e informalidad laboral no es un fenómeno nuevo. Todavía en la segunda mitad del año pasado más de la mitad de quienes trabajaban en negro eran pobres, proporción que duplicaba la tasa de pobreza a nivel nacional. Y otro 20 por ciento apenas si había logrado emerger de la pobreza, lo que da una dimensión aproximada de la población «en riesgo».

DISPAR
La dispar suerte de trabajadores formales e informales influye sobre la desigualdad en la distribución del ingreso y tampoco es algo novedoso. Pero lo que sí es nuevo es que esa disparidad ocurre ahora en un contexto de inflación real mucho más alta.
Debe tenerse en cuenta que 22 por ciento de los argentinos vive en hogares cuyos ingresos provienen íntegramente del circuito informal y otro 8 por ciento, precisa el informe del SEL, obtiene de actividades informales al menos la mitad del ingreso familiar.
A diferencia de los sectores formales, que tienen cierta capacidad de negociación, debido justamente a la baja del desempleo, los trabajadores informales son mucho más vulnerables a la inflación. Según los cálculos del SEL, la línea de pobreza para una familia tipo era en julio de 1.126 pesos mensuales, contra los 930 mensuales que calculó el INDEC en base a los cuestionados índices oficiales de inflación.
El grado manipulación de los datos oficiales llevó a la consultora Equis, del sociólogo y encuestador Artemio López a realizar su propio relevamiento de la Canasta Básica, en base a 1.500 productos medidos en 300 comercios del Gran Buenos Aires.
Entre la primera encuesta, del 3 de julio, y la última, del 21 de agosto, esa Canasta aumentó 16,8 por ciento, casi 17 por ciento en menos de dos meses. Dos tercios de esa suba fue por el aumento de 105 por ciento en el precio de la papa, que pega especialmente en los sectores más pobres. Pero aún excluyendo la papa, el resultado es un aumento de 4 por ciento mensual en el costo de la canasta básica.

Fuente:

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico