Agresiones a la policía en fiesta de voluntarias del Ejército

La Policía debió esperar dos horas hasta que algunos de los asistentes salieron del lugar. Nadie tenía barbijos. Algunos se escondieron para no ser atrapados dentro de una casa de solo dos ambientes.

“La verdad es que nosotros sabíamos que se iba a hacer, pero no teníamos la certeza de dónde o de cuántas personas iban a asistir. Nos sorprendimos cuando veíamos salir tanta gente”, precisó una alta fuente investigativa a La Opinión Austral, en relación a una fiesta clandestina que derivó en un escándalo.

El hecho se venía siguiendo en la semana, cuando la Policía de Santa Cruz comenzó a investigar una fiesta clandestina que se realizaría en la localidad de Comandante Luis Piedra Buena. Para asistir a la misma, había que pagar una entrada y se entregaba una pulsera. En la noche del sábado, el organizador daría a conocer la dirección donde se realizaría la fiesta ilegal.

La información se filtró y los investigadores de la DDI Isla Pavón, junto a sus pares de las comisarías Primera y Segunda, comenzaron a averiguar dónde se realizaría el evento con el fin de desactivarlo, teniendo en cuenta el cuadro epidemiológico que tiene la localidad que, según el último Censo Nacional, no supera los siete mil habitantes.

Finalmente, en horas de la madrugada del domingo se pudo localizar el “point”. La fiesta clandestina se realizaba en una casa particular de dos ambientes, sin la ventilación correspondiente. La misma está emplazada en la esquina de las calles Bella Vista y Heriberto Cobeñas de la ciudad del centro de la provincia.

INFRACTORES AGRESIVOS

A ese lugar llegaron los efectivos de la DDI, de las dos comisarías de la ciudad, del Comando Radioeléctrico y de la Dirección de Operaciones Rurales (DOR) por parte de la Policía. Además, colaboraron entes municipales como Tránsito.

Lo que se esperaba sería una simple intervención, finalmente terminó en caos. Los asistentes de la fiesta, al ver a las autoridades, lejos de salir tranquilamente, comenzaron a arrojar botellas de vidrio contra los agentes y volvieron a esconderse.

Luego de dos horas de espera, finalmente las personas salieron de la vivienda. “Era increíble ver la cantidad de gente que salía, todos en estado de ebriedad, nadie con barbijo”, indicó una fuente.

Los efectivos estaban con barbijos y en un momento debieron ingresar a la morada, tras percatarse de que había varios jóvenes que se escondían para no ser atrapados. El número de asistentes fue alarmante: 160 personas.

Fuentes consultadas por este diario indicaron que, por el caso, seis personas de entre 20 y 38 años debieron fijar domicilio por infracción al artículo 205 del Código Penal, todas ellas voluntarias del Ejército con prestación en la guarnición de Piedra Buena, como organizadoras del evento ilegal.

Tras cartón, cuando la gente ya se retiraba de la morada en cuestión, la grúa tuvo trabajo luego de que varios de los asistentes se negaran a hacer el test de alcoholemia correspondiente. En total, fueron cinco los autos secuestrados tras la fiesta.

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