Ahora los consumidores prefieren lo usado

Una tendencia instalada en el mundo hace pie en Argentina. El modelo de acumulación da paso a la recirculación de bienes de la mano de las economías colaborativas.

"No hay que pensar en que tenemos que tirar, sino en conservar solo aquello que consigue emocionarnos, para evitar que el proceso se vuelva algo negativo". La frase es de Marie Kondo, una gurú japonesa del orden en el hogar, que con apenas 30 años se convirtió en best-seller y fue incluida por la revista Time entre las 100 personas más influyentes del planeta. Esta idea no es una postura individual, sino parte de una tendencia que crece aceleradamente en todo el mundo y que en la Argentina está echando raíces.
El concepto de una economía doméstica minimalista, de vivir con lo necesario, tampoco es nueva; lo novedoso es la moda que crece cada vez más de abandonar el modelo de acumulación para ir hacia otro de recirculación de los bienes. Recientemente, Havas Group dio a conocer su último Prosumer Report titulado "El próximo paso del dinero en Argentina". Entre las conclusiones a las que arribó el estudio se destaca que "en la última década la moderación surgió como nuevo valor a venerar. Alrededor del mundo muchas personas han adoptado modos de vida más simples como freno al consumo sin sentido, a la artificialidad y al desperdicio". En nuestro país, esta tendencia de vender lo que ya no se usa o no se quiere tiene un agregado: la pérdida del poder adquisitivo. "Para el consumidor argentino la moderación oscila entre la limitación y la devaluación de su presupuesto", señala el estudio basado en la palabra de líderes de opinión de la vida cotidiana. Y añade que "mientras el mundo pasa de acumular a reducir, la mesura argentina consiste en transformar acumulación en circulación". Para Martín Pietragalla, director de estrategia de Havas, este fenómeno "es una combinación del tema presupuestario y de cambio cultural". Mientras que Victoria Capellini, analista estratégica del grupo, afirma que "hay una conciencia de que el exceso no es el punto".
De la mano de esta moda han florecido en los últimos años muchas webs, grupos y aplicaciones que funcionan como intermediarios entre los consumidores. Uno muy popular es "Cheap 2 Cheap, by Macarena Rawson Paz", una comunidad de más de 50 páginas en Facebook, con unos 450 mil usuarios, que intercambian desde indumentaria para adultos y niños hasta electrodomésticos. Allí se realizan entre 2.000 y 3.000 operaciones diarias. "Es un mix, por la situación económica, pero también es una tendencia. Antes preferías comprar algo que no tenga marca antes que comprar algo usado. Hoy es una moda comprar algo que está en perfecto estado y que sea de marca", comenta Rawson Paz a Biz.
Tras divorciarse, convirtió lo que hasta ese momento era un hobby en su principal actividad. "Cuando me separé había cosas que me quería sacar de encima, así que armé el grupo e invité a mis amigas, y otros conocidos, la gente se empezó a animar, a publicar; al mes éramos 300 personas, y a los tres meses ya éramos casi 5.000", recuerda. Considera que "lo que pasa es que la gente está aprendiendo dónde gastar la plata, a utilizar el dinero de otra manera, piensa por qué gastar $5.000 en un tapado, que por ahí lo usa solo una temporada, cuando por $2000 te podés comprar un jean y un par de zapatos". "La gente se da cuenta que no vale la pena pagar lo que vale la ropa, porque Argentina se ha vuelto un país carísimo y la gente se cansó de eso. Se puede hacer circular las cosas y que otro lo use estando en excelente estado", asegura.
Para Valeria Landi, Country Manager para Argentina de OLX, "se fue rompiendo el tabú de que estaba mal vender" y lo atribuye en gran parte al avance de la economía colaborativa, aunque también a una cuestión de "desapego" de las cosas. "Hasta hace unos años el modelo de consumo era el de acumulación, el de poseer cada vez más. Pero ahora surgieron otros modelos, darle mayor utilización a los bienes y armar intercambios en los que hay menos cantidad de grandes intermediarios". sostiene. En la plataforma de avisos online hay más de 1.200.000 publicaciones y unas 240.000 transacciones por mes.
"Ya no es un tema de tener algo más de plata, sino la liviandad de andar con menos cosas y de sentir que lo que estás vendiendo alguien lo va a utilizar. Le das una resignificación al objeto", opina Landi. Y agrega: "Sin duda esta dinámica ayuda ante la inflación. También cuando estaba más cerrada la importación sirvió para conseguir cosas que eran más difíciles, pero va más allá, es un cambio de hábito".
Del Prosumer Report se desprenden otros datos para tener en cuenta lo que piensan los líderes de opinión de la vida cotidiana respecto al uso del dinero. Por ejemplo, un 54% cree que en los próximos años las monedas virtuales reemplazarán al efectivo, y existe un creciente deseo de utilizar diversos dispositivos, en especial smartphones, como medios alternativos. Creen que la banca digital va en detrimento del contacto humano y un 40% considera que Google es el futuro del sistema bancario. Respecto a las economía colaborativas valoran su capacidad de ayudar a los emprendedores a desarrollar sus propios proyectos, pero advierten que esos modelos suelen ser aprovechados para mantener los precios bajos.

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