Aislamiento y crisis económica inciden en venta de productos de mar
Al igual que misas y otros oficios religiosos que se están realizando sin presencia de fieles pero se difunden a través de medios radiales, televisivos y redes sociales, la milenaria tradición de comer pescado y otros productos de mar y ríos en Semana Santa también se ve afectada por el aislamiento social preventivo a la expansión del Coronavirus.

Caleta Olivia no escapa esta realidad y en el caso de las pescaderías, las ventas se redujeron entre un 40 y un 50% en relación a la conmemoración cristiana del año pasado ya que ahora también muchas familias vieron reducir sus ingresos económicos.

El gobierno santacruceño se jactó de haber realizado convenios con una empresa que procesa merluza para abaratar los costos de ese producto a un valor de 220 pesos el kilo, pero irónicamente, a pesar que la empresa tiene base en Caleta Olivia, al beneficio solo lo hizo extensivo a través de tres pescaderías de Río Gallegos y una de Puerto San Julián, según lo comunicó a través de un parte oficial de prensa.

En tanto, El Patagónico acudió a uno de los comercios de la ciudad de Gorosito, la pescadería “Don Pepe”, para obtener una actualización de los precios de diferentes productos ictícolas.

De esta manera pudo saberse que en ese lugar el kilo de filete de merluza vale 230 pesos, cornalitos 120, centolla sin procesar 180, robalo 190 y dorado 300 pesos (llega desde Santa Fe).

En tanto, los productos más caros que se importan desde Chile son los mejillones a 650 pesos el kilo y las almejas que cuestan 820 pesos.