La destrucción en la vivienda fue total y una vez que los bomberos lograron sofocar el incendio, en el interior encontraron sin vida al cabo Pereira, integrante del Grupo II de Comunicaciones de la Fuerza Aérea. Su cuerpo fue trasladado a la morgue por orden del Ministerio Público Fiscal, que también dispuso la intervención de Criminalística y de la Brigada Policial de Investigaciones para el relevamiento de cámaras.
Según declaró en Radio del Mar el fiscal Martín Cárcamo, por el momento el objeto de la causa “es determinar en principio las circunstancias del fallecimiento de Enzo Pereira que falleció, en definitiva, producto del incendio de la vivienda”.
El Ministerio Público Fiscal no descarta que el incendio que les costó la vida a los dos integrantes de la Fuerza Aérea haya sido intencional. En ese sentido, Cárcamo acotó que el miércoles –tal como informó El Patagónico-, “comenzó una tarea pericial de la División Siniestros de la Policía Federal que busca determinar cuál ha sido la causa del incendio”, con el objetivo de “descartar la posibilidad de que hay sido provocado por la utilización del algún hidrocarburo que consumió la vivienda”.
La investigación se propone “determinar las causas o el motivo del incendio”, así como “analizar con el resto de las pericias que ya se encuentran en proceso de producción si efectivamente estamos frente a un delito y, en su caso, cuál”.
TRES HERIDAS
Sobre el resultado de las autopsias de los cuerpos y los elementos que llamaron la atención, el fiscal Cárcamo dijo que “en el examen de autopsia, en principio, la información parcial que arrojó el hallazgo más significativo fue que el cuerpo presentaba tres heridas punzo cortantes en la zona del abdomen, causadas, en principio, mientras la persona estaba con vida”.
Según el fiscal, este hallazgo en el cuerpo del cabo Pereira “si bien ha sido de relevancia, es relativa la misma en función de que ninguna de estas heridas le ocasionó el fallecimiento”, ya que “la causa de la muerte está íntimamente ligada a la exposición directa al fuego”.
El fiscal destacó el trabajo de los integrantes de la Policía Federal que vinieron desde Buenos Aires para colaborar en la investigación, trayendo un perro rastreador, entrenado para realizar este tipo de tareas periciales.
“Es el único perro en todo el país entrenado para esta diligencia y hemos tenido la posibilidad de contar, también, con ese aporte y el equipo completo de la División Siniestros de la Policía Federal”, señaló.
Es que el perro rastrea compuestos de hidrocarburos que se emplean para generar fuego. “A partir de los rastros que ha dejado el incendio, se puede detectar la presencia de estos acelerantes y luego, eventualmente, si se detectara alguno, se toman muestras del lugar donde indicó el perro la posible presencia del hidrocarburo y se complementa con pruebas de laboratorio tendientes a determinar qué tipo de sustancia es”, concluyó el fiscal.
