Cristhoper Bordón, de 17 años, tiene una barbería en su vivienda y es carpintero, especialista en colocación de durlock. El sábado a la noche decidió salir a divertirse con su novia y amigos. Pero en el interior de Nexo Disco, un boliche ubicado en San Martín al 200, el joven fue brutalmente golpeado cuando intentó interceder porque un “patovica” empujó a su novia y la mujer se golpeó la cabeza.
Ayer, en el segundo piso del Hospital Regional en donde quedó internado, Bordón contó que un “patovica” lo tomó del cuello y fue llevado hacia una sala detrás de la barra del boliche donde luego lo golpearon entre cinco personas que prestan seguridad allí. Aseguró que hasta le quitaron el pantalón y golpearon en reiteradas veces en la cabeza. “Cuando me sacaban me tiraron gas pimienta” contó el joven que ayer aún esperaba que le realicen estudios médicos en el cráneo debido a los traumatismos recibidos en su ojo izquierdo que hasta el cierre de esta edición no podía abrir.
Su caso se conoció cuando sus familiares difundieron el estado en el que ingresaba al Hospital Regional con el rostro desfigurado tras la golpiza recibida.
Según la madre de Cristhoper, Ivana Escudero, en la Seccional Primera no le quisieron tomar la denuncia porque primero le dijeron tenía que ir al Hospital.
“Me siento decepcionado porque si tu hijo sale a divertirse no puede terminar de esta manera. No sé cuántos chicos más sufren estas golpizas que no se saben. La gente que hace seguridad lo tendría que hacer de otra manera, prepararse para estos casos. Inmovilizar de otra manera a la persona y no golpearla como la golpean. Y no dejarla muerta como lo han hecho con otros chicos. Nosotros queremos que esto no vuelva a suceder y que estén más controlados estos boliches, Nexo, y otros que yo no conozco” dijo Osvaldo Bordón.
El padre del joven comentó además que Cristhoper es la primera vez que sale a un boliche: “conoció todo de golpe, y gracias a Dios está vivo. ¿Qué pasa si me lo hubiesen matado? No tiene que pasarle a nadie más. Las autoridades policiales y municipales que se hagan cargo de estas cosas y tengan un mayor control. Vamos a avanzar con denuncias y vamos a ir a Fiscalía”, afirmó Bordón.
“QUE DENUNCIEN”
En tanto, la mamá de Cristhoper comentó que a raíz de su publicación en Facebook varias personas les escribieron y “hasta contándonos casos de abuso, pero la gente tiene miedo de denunciar, y yo les digo que no tengo miedo, y no voy a renunciar hasta que paguen, hasta que se haga justicia, porque gracias a Dios tengo a mi hijo vivo y no como en el caso de Brian Gómez, y que no pase más”.
“Muchos me dicen que él tiene 17 años y que no debería haber ido, pero tampoco es justo que terminara de la forma que terminó. Yo quiero justicia, nosotros hicimos la denuncia, porque a él no le quisieron tomar la denuncia. En la Seccional Primera dijeron que ellos se manejan de otra forma, lo trajeron en el patrullero, lo dejaron en la parada del micro, ni siquiera lo subieron hasta arriba. En Nexo había dos policías que no hicieron nada. Ellos dijeron que se manejaban de otra forma, que primero se tenía que hacer atender y después poner la denuncia”, sostuvo Ivana.
“Yo sé que es su trabajo, pero no hay control, es impresionante la cantidad de gente, meten más de lo que tienen permitido, chicas me han escrito por abuso, si están es para cuidar el orden y a la gente y no para golpearlas” explicó.
Desde la Seccional Primera de Policía, German Lagos, el jefe de la dependencia, explicó que “el chico estaba bañado en sangre, obviamente no le tomamos la denuncia, lo llevamos a la guardia para que lo atiendan. Esa era nuestra prioridad”.
“¿Qué hubiese pasado si lo empezamos a atender acá (Seccional Primera) y se desmaya?” se preguntó el responsable de la dependencia policial. “Porque si tiene una contusión cerebral o lo que sea, para nosotros lo principal es la atención”, agregó Lagos.
