Aldo Camarda seguirá en prisión y será sometido a una rueda de reconocimiento
Tal como adelantó El Patagónico, el Ministerio Público Fiscal amplió las pruebas contra Aldo Camarda, el imputado de haber asesinado a Walter Leiva, en un ataque ocurrido durante la madrugada del 28 de febrero en el barrio Máximo Abásolo. Los acusadores presentaron cuatro testimonios directos que dan cuenta de que la víctima fue baleada durante un tiroteo. El juez Mariano Nicosia le dictó al imputado dos meses de prisión preventiva y autorizó la rueda de reconocimiento. "Hoy la Fiscalía tiene un caso probatorio fuerte", afirmó el magistrado a diferencia de la anterior audiencia donde le había dictado cinco días de prisión al sospechoso por haber considerado insuficientes los elementos probatorios aportados por el Ministerio Público.
La audiencia de revisión de la prisión preventiva contra Aldo Ezequiel Camarda (23) tuvo ayer una extensa espera y comenzó a las 15:30, varias horas después del horario previsto. La expectativa estaba puesta en el cúmulo de evidencias que se ventilarían para comprometer la participación del imputado en el homicidio.
Walter Leiva (21) fue baleado en la cabeza durante la madrugada del martes 28 de febrero sobre un pasaje situado entre las calles Adela Small, Los Ciruelos y Gansos Verdes, en la parte alta del Máximo Abásolo. Debido a las graves heridas le diagnosticaron muerte cerebral y falleció el 2 de marzo en la sala de terapia intensiva del Hospital Regional.
En el inicio de la investigación fue detenido Jonathan Lillo, quien con la presentación de evidencias demostró que no había participado del ataque armado contra Leiva. Luego, los fiscales vincularon con el crimen a Camarda, quien la semana pasada fue imputado por el delito de homicidio en legítima defensa, y recibió solo cinco días de prisión preventiva debido a la falta de pruebas suficientes.
En ese marco, la fiscal general Camila Banfi ayer se refirió a la prueba de descargo presentada por el imputado -de resultado negativo-, a la reformulación del delito y presentó la nueva calificación jurídica contra Camarda. Este declaró que en el horario que se produjo la agresión armada a la víctima estaba a bordo de un colectivo del servicio urbano.
Pero de los oficios que se pidieron a la empresa de transporte contestaron que no todas las unidades de colectivo poseen cámaras. Solo con el uso de la tarjeta SUBE por parte del imputado se podría corroborar esos dichos. Respecto de los dos testigos de descargo nombrados por Camarda tampoco surgieron mayores datos.

SE PRODUJO UN TIROTEO

Banfi presentó cuatro nuevos testigos, dos de ellos de identidad reservada que habrían presenciado los momentos del intercambio de disparos entre el imputado y la víctima. También se amplió el testimonio de la pareja de la víctima.
En ese sentido, la acusadora pública detalló que esa madrugada en el pasaje próximo a las calles Adela Small, Los Ciruelos y Gansos Verdes, Camarda y dos personas efectuaron disparos desde la parte alta hacia la zona baja de la escalera vecinal, en dirección a la vivienda de la víctima.
Este le dijo a su pareja que sacara a la hija menor por el peligro que significaban los tiros. Al mismo tiempo Leiva se dirigió al patio para encender su auto, pero nunca arrancó. Dos balas dieron en su casa y entonces el joven habría efectuado dos tiros hacia el sector de arriba.
Según los nuevos testimonios, relató la Fiscalia, Camarda tomó una mejor posición y ejecutó disparos que dio en la cabeza de Leiva, quien quedó malherido. Fue hospitalizado de urgencia, pero cuatro días después falleció debido a un paro cardiorrespiratorio por orificio de arma de fuego en el cráneo. En razón de ello, Banfi calificó el delito como "homicidio agravado por el uso de arma de fuego", en calidad de autor para Camarda. Además, requirió una rueda de reconocimiento de personas con uno de los testigos y la reconstrucción del crimen. Con las nuevas evidencias la fiscal pidió que se mantenga la prisión preventiva de Camarda hasta la rueda de reconocimiento o por el término de dos meses. Ello fundado en los nuevos elementos de prueba y el peligro de entorpecimiento.

HABRA RUEDA DE RECONOCIMIENTO

El imputado volvió a negar su participación en el décimo homicidio ocurrido en lo que va del año en Comodoro Rivadavia, y su defensor Sergio Romero exigió su libertad y subsidiariamente su arresto domiciliario. El abogado cuestionó: "aparecen nuevos testigos y nombres que no aparecían en el relato del hecho, al principio".
También se preguntó "¿qué pasa con el kiosco quemado y con los testigos que no están más?". Por todo ello, el defensor se opuso a la rueda de reconocimiento y argumentó que la imagen de su defendido ya se había viralizado por la red social de Facebook.
En su resolución el magistrado resolvió mantener la prisión preventiva de Camarda por el término de dos meses debido ya que la Fiscalía demostró en estos cinco días transcurridos "no hay evidencia para corroborar la prueba de descargo".
Asimismo, Nicosia calificó que la prueba de cargo presentada contra el imputado "es notable. Afirmó que existen testigos presenciales del ataque armado contra Leiva, y uno de ellos "relata la expresión de júbilo de Camarda, que le había dado".
También destacó la ubicación de las vainas servidas donde los testigos ubican a los agresores. "Hoy la Fiscalía tiene un caso probatorio fuerte", concluyó el juez, quien extendió el plazo de investigación por dos meses y autorizó la audiencia de rueda de reconocimiento de personas.