Alejandro Dolina recibió el doctorado Honoris Causa de la UBA

El histórico conductor fue distinguido por su trayectoria como escritor, músico, pensador y referente de la cultura popular.

La Universidad de Buenos Aires (UBA) le otorgó el doctorado Honoris Causa a Alejandro Dolina, durante un acto realizado en el Auditorio de la Facultad de Ciencias Sociales, en su sede de la calle Santiago del Estero. Además de la distinción formal se realizó un conversatorio de Alejandro Dolina y Gabriel Rolón.

“Las alegrías después de cierta edad vienen acompañadas por una deliciosa melancolía y por una noble tristeza. No porque uno sienta los achaques, sino porque uno comprende mejor la naturaleza humana, siendo esta trágica”, señaló al recibir la distinción.

El nombramiento para Dolina fue promovido por dos de las cinco carreras que se dictan en esa facultad: la licenciatura en Ciencias de la Comunicación Social, representada en el acto por su directora Larisa Kejval; y la de Ciencias Políticas, en cuyo nombre estuvo su director, Miguel De Luca.

La idea fue acompañada por unanimidad en todas las instancias formales y este viernes a la tarde, de manos del rector Ricardo Gelpi y del vicedecano de Sociales, Diego de Charras, el escritor recibió el diploma de honor y la medalla.

"Quiero decir que no poder disfrutar enteramente de esta alegría me alegra muchísimo", expresó Dolina.

En un tramo muy celebrado de su discurso, confesó que se sentía "un poco de farsante" por no provenir del palo estrictamente académico. Lejos de romantizar el saber popular de los bares, sentenció: “Le voy a rogar que nadie me diga que yo provengo de la universidad de la calle. No es un foro muy adecuado para formarse”.

Para el artista, si alguien busca aprender verdaderamente y vivenciar el intercambio de ideas, el lugar indicado es la institución educativa y no una esquina.

El cierre de su discurso dejó una profunda defensa de la educación superior y un dardo directo hacia la política estatal. Para Dolina, los gobiernos deben priorizar la construcción de saberes por sobre otras cuestiones materiales, dejando una definición clara. “Deberían entenderlo así quienes gobiernan los estados nacionales y propender cuando se trata de educación a preferir la inauguración de universidades y colegios ante que las parrilladas”, resaltó.

La masiva jornada académica coronó su costado más íntimo cuando el homenajeado se sumó a una charla abierta junto a su colega y amigo Gabriel Rolón. Fue así que, ante un auditorio totalmente entregado a la complicidad de la dupla, ambos referentes compartieron una cálida conversación.

De esta manera, la máxima casa de estudios le puso sello oficial a una obra que lleva décadas atravesando la vida de millones de argentinos. Entre aplausos, reflexiones filosóficas y un inconfundible toque de humor, el "Negro" ratificó que la cultura popular también habita y transforma los ámbitos universitarios.