"Alguien debiera dar la cara por Macri en Comodoro", reclama Víctor Gamboa
"Creo que no puede dejarse pasar tan livianamente la confesión que hizo días atrás el gobernador de Neuquén (Jorge Sapag), en cuanto a que el candidato presidencial Mauricio Macri piensa distribuir con todas las provincias las regalías petroleras. No sabemos si esa fórmula porteña va a alcanzar a visitar el verdadero interior del país, pero estoy convencido que sus referentes locales tendrían que sincerar esas intenciones ante el electorado", dijo el presidente del Consejo de Localidad del Partido Justicialista, Víctor Orlando Gamboa.
El dirigente se mostró preocupado por la revelación realizada por un columnista de El Patagónico días atrás reflejando esa afirmación del gobernador Sapag y sostuvo que "la ciudadanía debe llegar bien informada a las urnas; y no pueden quedar en el aire semejantes incongruencias: baste recordar que el candidato a intendente José Gaspar, en un período anterior como concejal, había sido el enfático propulsor que Comodoro tuviera un 50% de las regalías, y no el mísero 8% que recibe actualmente pese al avance de dos puntos que logró la gestión Di Pierro".
"Aspiro a que el mismo Gaspar, o sus bisoños acompañantes locales del partido capitalino que aspira a gobernar nuestro país, salgan a echar un poco de luz al tema; porque en otros tiempos le conocimos valientes actitudes en reclamo por el histórico pasivo ambiental y social que hemos sufrido y el dilatado colonialismo interno que sufrieron siempre las provincias productoras", añadió el histórico referente peronista. "No me cabe duda que lo podrán aclarar; porque ambos concejales actuales de la UCR acompañaron firmemente a la gestión de Di Pierro y a los sindicatos petroleros en diciembre de 2012, cuando se consiguió un mínimo pero trascendental avance en la recuperación de nuestra renta petrolera, viajando a Rawson para pelear por la sanción de la Ley Marco de los Hidrocarburos", agregó.
VOTO ELECTRONICO
Sobre las voces críticas que se alzan hacia el sistema electoral tradicional, Gamboa planteó que "seguramente hay que mejorar los mecanismos, pero es una aberración que se pretenda suponer por especulativas denuncias de fraude hechas precisamente por los que quemaron 40 urnas en Tucumán, puedan revertirse derrotas como la que los que se quejan sufrieron en esa super poblada provincia, a más de siete puntos de diferencia de los triunfadores".
"No en vano –agregó– en el primer mundo se está abandonando el sistema electrónico y volviendo al tradicional; yo no voy a negar que en toda elección hay 'picardías' de militantes desaforados; pero es impensable que en la creciente cantidad de electores que hay permanentemente, representen un porcentaje importante los casos en duda. Y más grave que ello –concluyó– Dios nos libre del fraude cibernético, y la imposibilidad de probarlo, porque allí no tendríamos en la mano ni siquiera cenizas de algunas boletas quemadas como prueba de alguna defraudación".
