Allanaron una estancia cercana a Deseado y secuestraron 500 ovejas
En un operativo ejecutado en una estancia cercana a la localidad de Puerto Deseado, personal policial del Grupo de Operaciones Rurales (GEOR) basado en Caleta Olivia y Perito Moreno logró esclarecer el hurto de una gran cantidad de ovinos en campos de otros establecimientos rurales.

Caleta Olivia (agencia)

El informe oficial de prensa da cuenta que las investigaciones por este ilícito comenzaron luego de que el 25 de agosto el propietario de la estancia “El 40”, situada a unos 40 km. de Deseado, sobre la ruta Nacional 281, denunciara que fue víctima del hurto de ganado menor y que tenía pleno conocimiento que los animales habían sido arreados hasta un campo lindante al suyo.

En principio, una comisión del GEOR de Caleta Olivia fue a entrevistarse con el damnificado y dio inicio a actuaciones que consistieron en recabar testimonios y otros elementos de prueba (como ser rastros de arreo) para confirmar la veracidad de los hechos.

Tras ello, puso en conocimiento del caso al Juzgado de Instrucción de Puerto Deseado, el cual libró una orden de allanamiento sobre campos de la estancia “La Aurora” para que se constatara en ese lugar la existencia de animales denunciados como hurtados y en caso de hallarlos se procediera al secuestro.

En efecto, el operativo que contó con el apoyo de personal del GEOR de Perito Moreno comenzó el sábado y se extendió hasta el domingo ya que demandó mucho tiempo llevar a los corrales a la hacienda que se hallaba dispersa.

Como resultado del mismo, los uniformados secuestraron alrededor de 500 animales ovinos, entre ovejas y carneros, en su mayoría perteneciente a la estancia “El 40” y otros de al menos cinco estancias lindantes de la zona.

Por otra parte se hallaron 150 cueros con la señal correspondiente a la estancia del denunciante, además de un centenar de animales en pie a los que se les habían amputado las orejas o bien se les adulteró la señal original.

Todo ello quedó constatado en actas y documentación fotográfica, en tanto que el propietario de “La Aurora” y un peón del mismo establecimiento, cuyos nombres no se dieron a conocer, tuvieron que fijar un domicilio legal y quedaron a disposición de magistrado interviniente en la causa.