Alrededor del 40% de las infracciones de tránsito son por el uso del celular al volante
Desde el Área de Tránsito informaron a El Patagónico que el uso del celular por parte de los conductores sigue creciendo, pese a que también se realizan más multas.

Según un informe de la asociación civil Luchemos por la Vida, el 10,8% de los conductores usa el celular mientras está manejando. Se trata de un relevamiento realizado en septiembre del año pasado a 2.942 vehículos, pero cuyos datos se conocieron en julio de 2015.

En Comodoro -informaron desde Tránsito- que es una de las infracciones que comenten de manera habitual los conductores.

Hay que tener en cuenta la atención que demanda la comunicación telefónica, distrae al conductor y la tensión que puede provocar el contenido de la llamada perturba su tarea de conducir, con la consecuente producción de demoras o errores en las acciones. Y esto no se soluciona con un teléfono "manos libres". La cuestión es tener la "mente libre" de cualquier otra preocupación que no sea la conducción. Por ello, la ley de tránsito prohíbe su uso durante la conducción.

Sin embargo, desde el área de Tránsito local aseguran que si bien los conductores conocen las normativas, no las ponen en práctica. El jefe del Departamento de Tránsito de Comodoro, Luis Mendoza, informó a El Patagónico que "entre el 30 y el 40 por ciento de las infracciones que labramos es por el mal uso del sistema de comunicación manual".

En este sentido, consideró que el mal uso del celular "se da tanto en los conductores como en los peatones. El sistema de comunicación es mal utilizado en la vía pública" y aseguró que al menos en la ciudad petrolera "no estamos preparados para la tecnología".

Según diversos estudios, el uso del teléfono móvil es un factor que multiplica por cuatro el riesgo de sufrir accidentes. Mientras se habla por teléfono, aunque sea manos libres, se pierde la capacidad de concentración necesaria para conducir: no se mantiene una velocidad constante, la distancia de seguridad no es suficiente con el vehículo que circula delante y el tiempo de reacción aumenta considerablemente entre medio y dos segundos, dependiendo del conductor.

Datos que aportan otros informes apuntan a que “tras minuto y medio de hablar por el móvil (incluso manos libres) el conductor no percibe el 40% de las señales, su velocidad media baja un 12%, el ritmo cardiaco se acelera bruscamente durante la llamada y se tarda más en reaccionar”. Además, la peligrosidad por el uso inadecuado del mismo puede llegar a ser equiparable a la conducción con exceso de alcohol.