Alumnos del profesorado de inglés rechazan que maestros de primaria enseñen el idioma

Los estudiantes advierten que la medida es “una amenaza hacia la calidad de la educación primaria”, ya que habilitará a dar clases a maestros con conocimientos “muy limitados”.

Micaela Paredes, alumna del profesorado de inglés, expuso su profunda preocupación ante la creación de una certificación complementaria impulsada por el Ministerio de Educación y la Subsecretaría de Instituciones Educativas.

La medida, dirigida a docentes de educación primaria ya recibidos, busca habilitarlos para enseñar el idioma extranjero tras una formación de solo dos años en la que aprenderán la lengua desde cero y, en simultáneo, se formarán para enseñarla. Según la cartera educativa, la iniciativa surge como una “respuesta rápida” a la urgencia por la falta de profesores en las escuelas primarias provinciales.

Sin embargo, desde el estudiantado rechazan contundentemente la resolución. Paredes argumenta –según publica El Comodorense- que esta formación resulta insuficiente y representa una verdadera amenaza hacia la calidad de la educación.

Los alumnos advierten que, en consecuencia, los niños en las escuelas recibirán una enseñanza limitada, con estructuras básicas y sin poder conectar con el idioma y su identidad cultural, un aspecto que se trabaja desde el eje de interculturalidad exigido por el diseño curricular del profesorado tradicional, el cual tiene una duración de cuatro años.

Otro eje crítico del conflicto radica en el sistema de puntaje y la competencia desleal por los cargos. Quienes realicen la certificación sumarán 9 puntos adicionales a los 9 que ya poseen por su título de nivel primario, dejando en amplia desventaja a los egresados del profesorado a la hora de buscar titularizaciones.

Además, Paredes alertó sobre el temor que atraviesan los alumnos. “Si ellos pueden enseñar inglés con dos años, a nosotros que hacemos cuatro años de carrera nos pueden cerrar la carrera. No tenemos vuelta atrás”, resaltó.

El reclamo de los estudiantes ya fue formalizado mediante una nota dirigida a las autoridades provinciales. No obstante, la respuesta oficial fue desestimar el planteo, indicando que el reclamo “no correspondía” y que por el momento no podían intervenir.

Paradójicamente, aunque la nueva certificación cuenta con unos 80 preinscriptos, Paredes señaló que en el instituto hay un marcado rechazo del propio cuerpo docente a avalar la medida, contando actualmente con un solo profesor dispuesto a dictar clases para esa nueva certificación.