Analía Ninkovic: "todo el mundo puede y debe hacer actividad física"

En el Día Mundial de la Actividad Física, la profesora y licenciada en Educación Física puso en valor la necesidad de contar con hábitos que permitan al menos moverse 40' tres veces por semana e ir sumando adherencia y hábitos a una actividad en particular.

El 6 de abril se celebra el Día Mundial de la Actividad Física y el Deporte. Y en el marco del regreso a la presencialidad, la necesidad de moverse con el fin de sumar calidad de vida, se hace más imprescindible tras dos años de aislamiento.

“Todo el mundo puede y debe hacer actividad física. Y sostenerlo con una constancia de al menos 3 veces por semana con una duración de 40 minutos”, sostiene la profesora y licenciada en Educación Física, Analía Ninkovic a El Patagónico.

“Puede”, porque más allá que una persona tenga alguna/s patología/s en particular, con una actividad guiada, medida y controlada por un profesional, esa persona puede sumar calidad de salud.

Y “Debe” para no caer en el sedentarismo. En ese sentido, la licenciada en Educación Física con orientación en salud y discapacidad por la USAM (Universidad de San Martín) y diplomada en entrenamiento por la Universidad de Córdoba reafirma: “Cualquier actividad que nos mantenga en movimiento es válido. Uno puede no contar con dinero, pero ello no es impedimento para que pueda salir a caminar o realice otras variantes de ejercicio. Siempre apuntando en un paradigma de sumar salud. Para aquellos que buscan un cambio más significativo, ya sea en lo estético o de rendimiento, y pueden acceder a una planificación con un profesional, también es positivo. Lo importante es sumar adherencia a la actividad que se realice. Y que esa adherencia se transforme en un hábito de vida como sostiene López Chicharro, un autor español que es parte de la bibliografía que vemos en el Profesorado de Educación Física”.

“Entre una persona que no haga nada o haga algo, prefiero que haga algo. Luego si alguien quiere un cambio significativo debería contar con un guía ¿Cómo elegirlo? Eso depende de quién está al frente de la clase. Una buena medida sería observar si quien me guía cuenta con una planificación de trabajo. Si lo propuesto me genera un gasto energético. Y si luego de tres meses de constancia en cumplir con esa programación, yo veo algún cambio en mí persona”, recalca.

En su caso particular, la docente realiza actividad física desde que tiene uso de razón, dado que su padre Miguel siempre estuvo asociado al atletismo. Con ese guía, la profesora de Biología Humana, Fisiología Deportiva, Hóckey y Salud del Instituto de Formación Docente 810 hizo de la actividad física un estilo de vida.

“Gimnasia artística, patín, atletismo y natación fueron algunos deportes de mi infancia. A los 12 años ya elegí algo más estructurado y me sumé al hóckey en Deportivo Portugués. Lo importante es que que la actividad que uno realice, uno la disfrute y que ello traiga un cambio en nuestras vidas”, sentenció.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico