El episodio del lunes a la mañana en la antena del Hospital Regional, situada en lo alto de un tercer piso, dejó bastante tela para cortar. En principio tuvo un final feliz porque Angel, el hombre de 57 años que demandaba continuidad laboral, habría tenido una respuesta positiva. Pero también dejó expuesto el rol de quienes deben mediar en este tipo de situaciones. Al respecto, hace un año hubo en Las Golondrinas un episodio del que parece no se extrajeron enseñanzas.
Luego de dialogar con los representantes del Ministerio de Salud tras haber bajado de la antena luego de casi tres horas, Angel no solo hizo mención a la continuidad laboral de los integrantes de la cooperativa Alvear, si no que les dedicó un párrafo a los mediadores.
En el lugar trabajaron efectivos policiales, el Grupo Especial de Operaciones Policiales (GEOP) junto a sus negociadores y Bomberos Voluntarios, quedando a disposición personal sanitario. Hubo un prolongado diálogo, pero fue su pareja la clave para hacerlo bajar, aunque luego el hombre declararía que nunca pensó en arrojarse al vacío, si no que pretendía llamar la atención para que alguien con autoridad en el Ministerio de Salud accediera a dialogar con las personas despedidas el viernes.
“Tengo que decir que los negociadores tienen mucho que aprender todavía; tenían buena voluntad pero tendrían que ver más Discovery Channel. Fue una zoncera porque abajo había gente de equipo táctico; con chalecos antibalas; armados con escopetas. No era una toma de rehenes, era una persona que pedía trabajo”, sentenció.
