Angustiante panorama laboral en instituciones nacionales de Caleta

De manera directa o indirecta, decenas de trabajadores de instituciones públicas nacionales que funcionan en Santa Cruz van perdiendo sus fuentes laborales por el brutal ajuste y la política recesiva del gobierno de Javier Milei, un flagelo que no solo alcanza a personal contratado sino también a los de planta permanente con muchos años de antigüedad.

La incertidumbre, el temor y la indefensión se percibe entre los que aún fueron incluidos en los oscuros listados que, desde Buenos Aires, confeccionan ignotos funcionarios de La Libertad Avanza, bajo la excusa de que los organismos están sobredimensionados de personal y que hay muchos “ñoquis”. En rigor, dejan en evidencia que ocultan lo que a todas luces es su objetivo principal, el desmantelamiento del Estado, sin importarles que -a modo de ejemplo-, en algunas dependencias del interior del país, como el caso de UDAI de la ANSES de Perito Moreno, haya quedado un solo empleado de los cuatro que cumplían tareas, o que tuviera que cerrarse la de San Julián, al quedar cesantes la totalidad de su “abultado” plantel de tres empleados.

Aún resulta difícil dimensionar hasta donde avanzará en el ámbito de instituciones nacionales de esta provincia la angustiante desocupación (sin tener en cuenta lo que puede suceder en el ámbito privado), pero una recorrida efectuada este miércoles por El Patagónico, permitió tener un panorama provisorio de lo que acontece al menos en Caleta Olivia.

UNIVERSIDAD NACIONAL

El congelamiento de los presupuestos a las universidades nacionales impactó de sobremanera en la UNPA y en la Unidad Académica de Caleta Olivia se preveía que no se le iban renovar contratos que finalizaron el 31 de marzo a unos cincuenta docentes y una docena de no docentes.

El decano Claudio Fernández tenía previsto retornar esta tarde de Río Gallegos, donde hace pocos días se reunió el Consejo Universitario por el espinoso tema del presupuesto.

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Voceros allegados al mismo revelaron a este medio que en ese marco se analizó la posibilidad de desviar algunas partidas asignadas a otros gastos de funcionamiento para destinarlas al pago de haberes de contratados.

Sin embargo, los fondos que podrían obtenerse para ese destino no serían suficientes para mantener a fuente laboral de todos los contratados y, resultaría difícil tomar decisiones en caso de tener que apelarse a prioridades.

En tanto se esperaban declaraciones periodísticas del decano, en las galerías del edificio siguen estando numerosos carteles alusivos a la defensa de la educación pública y a los puestos de trabajo que colocaron estudiantes y referentes de los gremios que nuclean tanto a los docentes como a los no docentes.

SECRETARIA DE TRABAJO

El edificio donde funciona la delegación territorial del organismo laboral de Nación, a pocas cuadras del microcentro, sigue mostrando en su fachada el rango de Ministerio a pesar que a nueva gestión gubernamental lo redujo al grado de Secretaría.

En ese lugar, de acuerdo los fuertes trascendidos, habrían quedado cesantes cuatro empleados y los pocos que aún quedan se excusaron de dialogar con este medio, dejando en evidencia su temor a exponerse ante medios periodísticos para evitar posibles sanciones.

Ni siquiera quien supuestamente cumplía el rol de delgada gremial quiso formular declaraciones y además pudo saberse que las oficinas se quedaron sin un responsable de la delegación territorial.

ASAMBLEA EN LA ANSES

Por estos días hay más aglomeración de público que deben realizar múltiples trámites en la Unidad de Atención Integral (UDAI) Caleta Olivia de la Administración Nacional de la Seguridad Nacional (ANSES) ubicada en la calle José Hernández, a unas siete cuadras del microcentro.

Es que, desde principios de este año, en esas oficinas ya fueron dejados cesantes cinco empleados, en su mayoría de planta permanente, incluyendo a quien ocupaba la jefatura y tenía cinco años de antigüedad, Estaban Neira.

El gremio que nuclea a estos trabajadores ya contabiliza 14 despidos en las UDAI de localidades de la zona norte de Santa Cruz un número que pareciera no ser poco significativo en relación a las 1.200 cesantías que ya se registraron en todo el país dentro de la estructura de la ANSES, pero tiene marcada relevancia en una provincia de pocos habitantes.

Tanto en las ventanas de edificio como en el hall de atención al público se colocaron carteles de protesta dirigidos al gobierno nacional. Algunos de ellos señalan que “en ANSES no sobra nadie”, a modo de responder a las excusas de que los organismos estatales están sobredimensionados.

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Otros están frente a varios escritorios vacíos y van direccionados al al público, como el que se observaba en el box identificado con el número de la mala suerte, el 13, con una frase más que elocuente: “No estoy atendiendo porque estoy despedido”.

En este ámbito, a las 11:00 de este miércoles los empleados que quedan resolvieron realizar una asamblea para volver a analizar la problemática laboral (solicitaron que no se tomaran fotografías), suspendiendo por una hora la atención a público, previo entregar números a la gente que formaba fila a fin de que no perdiera su turno de llegada.

Además, le hicieron entrega de una nota por la cual se explicaban los motivos de la protesta, manifestando entre otras cosas que “desde principios de año, nuestra situación es angustiante ya que no sabemos quién va a seguir en este listado oscuro de despidos sin causa” y “no somos un número, somos personas como usted que, con aciertos y errores trabajamos para poder brindar lo mejor de nosotros y garantizar sus derechos”.