UN DIA EMOTIVO
Ayer Matías llegó a Sarmiento para entregar el casco. Luego del mediodía aterrizó junto a sus padres en el aeropuerto Mosconi de Comodoro Rivadavia.
Desde allí fue trasladado a Sarmiento. Antes pasó por el monumento al Veterano de Guerra de la avenida Hipólito Yrigoyen, en Comodoro Rivadavia, por pedido de un equipo de este diario con el cuál se encontró.
En el lugar casualmente se hallaba un grupo de veteranos, entre ellos Edulio Barría con quien intercambió unas palabras y se tomó una fotografía.
Luego siguió camino a la ciudad de los Lagos donde en horas de la tarde visitó el Regimiento de Infantería 25 para el cual prestó servicios José.
Su visita fue cálida y así se preparó para la entrega que se iba a realizar luego de la medianoche en el Festival "Sarmiento canta por Malvinas" que organiza la Asociación de Veteranos de Guerra de esa ciudad.
Matías se mostró feliz por devolver el casco a su dueño. En diálogo con El Patagónico -medio que en exclusiva dio a conocer su historia luego de que se contactara con José por una nota periodística elaborada por su prima Paola Muñoz- Picchio resumió lo que por estas horas está viviendo.
"Estoy ansioso por encontrarme con José, devolverle lo que es de él, que lo proteja en sus pensamientos y que se sienta mejor", señaló.
"Sé que se tiene que sentir mejor, por eso lo hago, es mi contribución para la historia. Es algo muy emotivo", afirmó cuando todavía contaba las horas para que se diera el encuentro con José, quien así iba a volver a ponerse el casco del que se tuvo que desprender en el otoño de 1982.
