El contraste entre el ciudadano que reclamaba por un paté de cortesía en 2021 y el funcionario que hoy enfrenta una investigación judicial por el crecimiento de su patrimonio.
En las últimas horas, la viralización de un antiguo mensaje en redes sociales de Manuel Adorni ha generado una fuerte controversia política. En 2021, antes de dar el salto a la gestión pública como vocero presidencial, Adorni utilizaba su cuenta de X (entonces Twitter) para exponer situaciones de la vida cotidiana que, según su visión, reflejaban la decadencia argentina.
"Compré un paquete de salchichas que luego me di cuenta que estaba en mal estado. Llamé a Swift para hacer el reclamo. Me acaba de llegar por correo un paté sabor provenzal por las molestias ocasionadas. Este país no tiene desperdicio", escribió en aquel entonces.
Este registro de archivo cobra una relevancia distinta en el presente, dado que el portavoz se encuentra hoy en el centro de una causa por presunto enriquecimiento ilícito. El contraste entre la austeridad del reclamo por un embutido y las cifras que hoy maneja la justicia federal sobre sus activos personales ha alimentado las críticas de la oposición y de diversos sectores sociales.
Lo que para el Adorni de 2021 era una ironía sobre el funcionamiento de las empresas y el Estado ("este país no tiene desperdicio"), hoy se vuelve una frase que sus detractores utilizan para señalar las supuestas irregularidades en su gestión. La investigación judicial continúa su curso mientras el vocero intenta sostener su agenda diaria, ahora marcada no por el análisis de la economía doméstica, sino por los requerimientos de los tribunales de Comodoro Py.
