Apareció muerto un contador que cambiaba dólares

Gonzalo Javier Calleja desapareció el miércoles 7 en Paraná. Su cadáver fue encontrado ayer en un descampado. Su auto, hallado a pocas cuadras, tenía 9 mil dólares en la guantera. 

Gonzalo Calleja vio por última vez a su familia en su casa familiar el domingo pasado en Paraná. Era el cumpleaños de Maia, su cuñada, la pareja de su hermano mayor. No vieron nada distinto a lo de siempre, nada que les preocupara. Sabían de lo que hacía Gonzalo, su actividad lateral.

“Era contador de una constructora, esa era su actividad principal, trabajaba en la parte contable de esa empresa”, relata Maia a Infobae. “Como trabajo menor, realizaba cambio”, continúa. “No era su fuente de ingresos principal, desconocíamos a quién le cambiaba o qué volúmenes manejaba, pero siempre trabajaba con conocidos, o recomendados, no le cambiaba a quien no conociera”, asegura Maia.

Calleja, de 29 años, habló por última vez con su novia el miércoles último. No hubo ninguna otra señal. Se lo esperaba en su gimnasio de costumbre, que llegara a ver a sus amigos. Pero no apareció.

Este jueves por la tarde, la Policía de Entre Ríos encontró su cadáver en un descampado. Su Ford apareció abandonado a unas ocho cuadras. “Había 9 mil dólares en la guantera”, confirma una alta fuente de la investigación. Poco después, el padre y el hermano de Gonzalo reconocieron el cuerpo en la morgue judicial de Oro Verde.

COMO MURIO

En su casa, los Calleja no encuentran una respuesta. “No podemos responder, lamentablemente, qué pasó. Evidentemente lo han engañado, Gonza no iba a ese lugar solo ni por casualidad”, continúa Maia.

Mientras tanto, la división Homicidios de la Policía de Entre Ríos lleva adelante la investigación: doce allanamientos se llevaron a cabo en la zona del hallazgo del auto, el Barrio 1° de Julio. Ya declararon en la causa su hermana, su novia, varios amigos. Por lo pronto, dada la plata en la guantera, se descarta el robo, asegura una fuente clave. Un ajuste de cuentas por la actividad cuevera se convierte en la principal hipótesis. El perfil comercial de Calleja no revela deudas, al menos, no en blanco.

También se espera que comience la autopsia en el curso de esta mañana en la morgue de Oro Verde. La causa de muerte, a simple vista, también es un misterio.

A pesar de que una asfixia o estrangulación fue la primera hipótesis, el cuerpo a simple vista no tenía signos de violencia, ni puñaladas ni disparos. Lo llamativo para los forenses fue una marcada rigidez en manos y pies. Las causas probables, hasta que se confirme el resultado, son muchas: asfixia, convulsión, una sobredosis de estupefacientes o un infarto. No se sabe si murió de forma violenta o de forma natural. Lo que digan los forenses aquí será la clave.

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