Apostar a todos los recursos energéticos “desaprovechados”

La necesidad de apostar a todos los recursos energéticos «desa-provechados» que tiene Argentina, fue el eje de la ponencia que desarrolló Gustavo Bianchi, del INVAP, tras ser invitado a participar del programa de actividades organizado por Expopymes Golfo San Jorge el mes pasado. De esta manera, la propuesta del especialista giró en torno al aprovechamiento de la energía nuclear, eólica, geotérmica, biomasa y la energía mareomotriz. «La crisis energética argentina es estructural, no coyuntural, y se debe a dos décadas de desaciertos estratégicos», aseguró el especialista.

Convocada por el Programa Pymes Golfos San Jorge de Pan American Energy y el Foro Productivo Metalmecánico de Chubut, la segunda edición del la Expopymes reunió el mes pasado a destacados expositores que propusieron un análisis de temas vinculados al sector del petróleo, el gas e industrias alternativas.
El encuentro que se desarrolló del 11 al 13 de diciembre tuvo como eje central la incorporación de las energías alternativas con el objetivo de incentivar el espíritu innovador de las empresas locales.
La exposición del doctor Gustavo Bianchi, en representación del INVAP de Río Negro, destacó la necesidad de aprovechar los recursos energéticos que Argentina tiene «desaprovechados», como el caso de la energía nuclear, eólica, geotérmica, biomasa y  mareomotriz.

EN PICADA
Según el especialista, en el 2006 el paquete energético de argentina estuvo distribuido de la siguiente manera: 5% para energía nuclear, 43% hidráulica y 53% fósiles.  En este último tiempo es notable la caída del reservorio y la disminución de las reservas en función de la falta de inversión en exploración.
«La solución transitoria es aumentar la perforación y la solución de largo plazo es encontrar un nuevo reservorio», señaló recalcando que el principal problema del país se debe a la falta de inversiones.
«Es importante comenzar a privilegiar los demás sistemas energéticos que Argentina posee como la energía nuclear, eólica, geotérmica y mareomotriz», agregó.
En este sentido, para Bianchi el crecimiento económico del país está limitado por el crecimiento energético. «En estos momentos, la capacidad instalada es de unos 22.000 megavatios pero por cuestiones técnicas no superan los 18.000 megavatios. En julio de 2006, hubo una demanda de 17.500 megavatios, muy cerca del límite técnico que puede cubrir el sistema de generación antes de entrar en default», aseguró.
Los datos citados por el especialista demostraron a la audiencia presente que «la crisis energética argentina es estructural, no coyuntural; y se debe a dos décadas de desaciertos estratégicos», apuntó.

POSIBILIDAD DE AVANZAR
Como alternativa a este panorama poco alentador, el especialista se refirió brevemente a aquellas energías que el país podría capitalizar para posicionarse mejor energéticamente.
Como primera propuesta, nombró el potencial nuclear. «Debido a lo estratégico del sector, el desarrollo nuclear del país tiene que ser dirigido y controlado por el Estado. Si se plancha el sistema económico, no habrá crecimiento de ningún tipo desde el desarrollo de las energías. La central nuclear de Atucha II está terminada en un 80%, sólo faltan horas de montaje y puesta en marcha, lo que tomaría unos tres años e insumiría entre 430 y 560 millones de dólares. Los 790 megavatios de Atucha II, con un factor de capacidad estimativamente superior al 90% y ubicados en la zona de máximo consumo del país, pueden producir tanta electricidad anual como 1.500 nuevos megavatios hidroeléctricos instalados sobre el Paraná y paliarían casi con exactitud el déficit de producción de hoy», dijo.

EL POTENCIAL EOLICO
La generación eólica en el mundo tiene un crecimiento anual de 30%, una potencia total instalada de 50.000 MW, un factor de capacidad promedio mundial: 23%.  Los principales países generadores son: Alemania, 18.000 MW instalada; España, 10.000 MW instalada.
Para Bianchi, el factor de capacidad de los aerogeneradores en Argentina es uno de los mejores del mundo, llegando al 35% en el norte de Santa Cruz y sur de Chubut, comparado con un 23% de Europa.
La cadena de valor que genera la industria eólica «es enorme», aseguró. Si bien la generación eólica es muy importante la participación de los centros tecnológicos, universidades, las entidades financieras y la del gobierno a través de la regulación y los programas de apoyo, constituye un vector fundamental para promover el desarrollo.

LA BIOENERGIA
El sistema de la bioenergía tiene la capacidad de mover sectores de trabajadores que se encuentran fuera del sistema productivo y podrían incorporarse a partir del trabajo que realizan.
Es el caso de mano de obra que se desempeña en la recolección de basura, camioneros, etc.
Según el especialista, Finlandia es el país que se encuentra a la cabeza de la producción de electricidad por biomasa, seguida por Alemania y Suecia.
La energía por biomasa contribuye en la actualidad en un 1,5% del consumo bruto en Europa. Además, actualmente en España el total de energías renovables es de alrededor de un 14,6% del total del consumo de energía eléctrica, del cual un 1,8% se genera a partir de biomasa.
«La biomasa tiene una cadena de valor muy importante -dice Bianchi-: se refiere a los cultivos energéticos, la industria, la explotación agrícola, ganadera y la explotación forestal. Es decir que todo esto está relacionado con la gestión de residuos y no podemos implementar la gestión de residuos sin tener energía.
Sin duda -dijo-, en esta cadena de valor intervienen los centros tecnológicos, las universidades, las entidades financieras y el Gobierno».

POTENCIAL GEOTERMICO
Este tipo de energía tiene una eficiencia de 90% y se encuentra distribuida en todo el territorio de la República Argentina con la posibilidad de ser utilizada por regiones. En la región norte de Argentina existen 27 áreas de interés; en la región del centro son 14 áreas de interés y en región sur 4 áreas.
«Se evaluaron los recursos geotérmicos en las provincias de Jujuy, Salta, Catamarca, La Rioja, San Juan, Mendoza, Neuquén, Tucumán, Santiago del Estero, provincia de Buenos Aires y Tierra del Fuego. En el Copahue hay una central geotérmica, hoy parada, con una capacidad de producción de 670 KW de potencia. Abastece a más de 1.000 hogares de clase media alta (consumo: 15 KWh/día).
«El reservorio principal se encuentra a 1.800 metros de profundidad. El vapor sale de un pozo a 6,7 tn/hs entra al evaporador a 171°C y sale condensado a 98°C evaporando un fluido intermedio, isopentano, que se expande en la turbina generando los 670 KW. «Puede entregar electricidad a la línea de 13,2KV Caviahue-Copahue de 10 Km de extensión y que es subsidiaria de la línea de 33 KV Caviahue-Loncopue de 50 Km de largo que se une al sistema interconectado interprovincial de 132 kilovoltios», citó como ejemplo.

POTENCIAL MAREOMOTRIZ
Francia, Rusia, China y Canadá son los principales países donde se utiliza la energía mareomotriz.
Otras centrales se encuentran en proyecto como México, Australia, Japón e India.
Pero para que sea una central rentable debe tener una amplitud de marea no menor a cuatro metros.
«En Argentina la amplitud de las mareas llegan a 12,7 metros en Río Gallegos (muelle del Turbio), 8,7 metros en San Julián (muelle del frigorífico) y hasta 5,6 metros en Puerto Deseado.

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