Argentina capta el 3% de la inversión extranjera directa de la región
Hace algunas semanas el The Institute of International Finance (IIF) publicó sus proyecciones sobre el flujo neto de capitales hacia economías emergentes. El mismo detalla que en 2012, a pesar de que la performance económica de los países emergentes será mejor que la de los avanzados, el flujo caerá un 11% respecto del año pasado a causa de la crisis en la Eurozona.
Luego de caer 5% entre 2010 y 2011, pasando de U$S 1.088 a U$S 1.030 mil millones, para este año se estima que el flujo neto de capitales privados hacia economías emergentes baje hasta U$S 912 mil millones.
Hay, además, otros factores que estarían debilitando el flujo de capitales hacia los emergentes. Por un lado, la apreciación en términos reales de la moneda china hace que su economía sea ahora menos atractiva para la inversión extranjera directa.
Asimismo, diversas complicaciones políticas en la región de Medio Oriente -especialmente en Egipto- han menoscabado el flujo hacia esa zona, sobre todo durante 2011. Respecto de América Latina, algunas medidas adoptadas en el último tiempo han frenado en parte el ingreso de flujos de capital: por un lado, la baja de tasas de interés y, por el otro, la imposición de restricciones al ingreso de fondos. Más grave aún, la estatización parcial de YPF en nuestro país es una medida que enrarece el clima de inversión en la región. Por último, la crisis de la Eurozona ha disminuido los flujos hacia países de Europa emergente.
En particular, para la zona de América Latina se espera que el ingreso neto de capitales privados se mantenga prácticamente invariable para este año en torno a U$S 253 mil millones. A pesar de ello, se observan algunos puntos importantes.
Por un lado, en línea con la debacle de la zona del euro, se registra una leve disminución de los flujos netos de bancos comerciales. Por el otro, un modesto repunte del flujo de entrada en forma de inversiones en cartera.
Además, se espera para el corriente año un robusto comportamiento de la inversión extranjera directa, que continuará siendo el canal principal de los flujos netos de ingreso de capitales en la región.
Asimismo, se destaca el protagonismo que ha ganado China en los últimos años como principal fuente de inversiones en América Latina, que ya sumó U$S 20 mil millones entre 2010 y 2011 (por compra de activos energéticos en Argentina y Brasil).
De todas formas, la situación en la región pareciera presentar tres tipos de países distintos respecto de la atracción de capital.
En primer lugar, están los países con mercado internos grandes. Aquí se encuentra Brasil, que en los primeros tres meses del año ya acumula U$S 42 mil millones de inversión extranjera directa, dato que compara con los U$S 18 mil millones durante igual período del año pasado.
Un segundo grupo lo conforman países que han implementado políticas pro-mercado. Aquí encontramos a Colombia, Chile y Perú que realizaron en los últimos años reformas estructurales y mantienen a lo largo del tiempo reglas de inversión estables y sostenibles.
Por último, se encuentran los países que han optado por políticas anti-mercado. En este grupo, se destacan los casos de Venezuela y, lamentablemente, Argentina. Donde se han implementado políticas de estado intervencionistas y persiste la inestabilidad legal, lo cual hace mella en la confianza de los inversores.
En particular se espera que el porcentaje de participación de Argentina en el total de inversión extranjera directa en la región toque un piso histórico este año en torno a 3%. Como muestra el gráfico, la captación de inversiones de nuestro país se ha ido deteriorando desde 2008, cuando este guarismo representaba aproximadamente 10%. Asimismo, también se encuentra lejos del promedio que representó en los últimos diez años, 6,8%.
Esto implica que de haber mantenido el ratio cerca del promedio Argentina estaría recibiendo U$S 8 mil millones este año, en lugar de los U$S 3,5 mil millones que se proyectan.
Luego de caer 5% entre 2010 y 2011, pasando de U$S 1.088 a U$S 1.030 mil millones, para este año se estima que el flujo neto de capitales privados hacia economías emergentes baje hasta U$S 912 mil millones.
Hay, además, otros factores que estarían debilitando el flujo de capitales hacia los emergentes. Por un lado, la apreciación en términos reales de la moneda china hace que su economía sea ahora menos atractiva para la inversión extranjera directa.
Asimismo, diversas complicaciones políticas en la región de Medio Oriente -especialmente en Egipto- han menoscabado el flujo hacia esa zona, sobre todo durante 2011. Respecto de América Latina, algunas medidas adoptadas en el último tiempo han frenado en parte el ingreso de flujos de capital: por un lado, la baja de tasas de interés y, por el otro, la imposición de restricciones al ingreso de fondos. Más grave aún, la estatización parcial de YPF en nuestro país es una medida que enrarece el clima de inversión en la región. Por último, la crisis de la Eurozona ha disminuido los flujos hacia países de Europa emergente.
En particular, para la zona de América Latina se espera que el ingreso neto de capitales privados se mantenga prácticamente invariable para este año en torno a U$S 253 mil millones. A pesar de ello, se observan algunos puntos importantes.
Por un lado, en línea con la debacle de la zona del euro, se registra una leve disminución de los flujos netos de bancos comerciales. Por el otro, un modesto repunte del flujo de entrada en forma de inversiones en cartera.
Además, se espera para el corriente año un robusto comportamiento de la inversión extranjera directa, que continuará siendo el canal principal de los flujos netos de ingreso de capitales en la región.
Asimismo, se destaca el protagonismo que ha ganado China en los últimos años como principal fuente de inversiones en América Latina, que ya sumó U$S 20 mil millones entre 2010 y 2011 (por compra de activos energéticos en Argentina y Brasil).
De todas formas, la situación en la región pareciera presentar tres tipos de países distintos respecto de la atracción de capital.
En primer lugar, están los países con mercado internos grandes. Aquí se encuentra Brasil, que en los primeros tres meses del año ya acumula U$S 42 mil millones de inversión extranjera directa, dato que compara con los U$S 18 mil millones durante igual período del año pasado.
Un segundo grupo lo conforman países que han implementado políticas pro-mercado. Aquí encontramos a Colombia, Chile y Perú que realizaron en los últimos años reformas estructurales y mantienen a lo largo del tiempo reglas de inversión estables y sostenibles.
Por último, se encuentran los países que han optado por políticas anti-mercado. En este grupo, se destacan los casos de Venezuela y, lamentablemente, Argentina. Donde se han implementado políticas de estado intervencionistas y persiste la inestabilidad legal, lo cual hace mella en la confianza de los inversores.
En particular se espera que el porcentaje de participación de Argentina en el total de inversión extranjera directa en la región toque un piso histórico este año en torno a 3%. Como muestra el gráfico, la captación de inversiones de nuestro país se ha ido deteriorando desde 2008, cuando este guarismo representaba aproximadamente 10%. Asimismo, también se encuentra lejos del promedio que representó en los últimos diez años, 6,8%.
Esto implica que de haber mantenido el ratio cerca del promedio Argentina estaría recibiendo U$S 8 mil millones este año, en lugar de los U$S 3,5 mil millones que se proyectan.
