El jugador de Huracán cuestionó el operativo tras el partido ante Laprida y negó haber golpeado a un perro o amenazado de muerte a un efectivo.
Ernesto Armoa rompió el silencio después del disparo que recibió durante los incidentes posteriores al partido entre Huracán y Laprida, en el Estadio Municipal, y lanzó fuertes cuestionamientos contra el accionar policial.
En diálogo con Radio del Mar, el futbolista aseguró que el proyectil impactó en la zona de la mandíbula y rechazó de plano las versiones sobre lo ocurrido. “Recibí un impacto de bala en la mandíbula. Supuestamente dicen que le pegué a un perro y que amenacé de muerte, pero es mentira”.
Armoa relató que el conflicto se inició en el sector del banco de suplentes y que, mientras los jugadores se dirigían hacia los vestuarios, observó que efectivos policiales y canes intervenían sobre uno de sus compañeros. Tras hablar con él y conocer su versión, decidió intervenir.
“Yo me pego un pique, lo saco. Hay insultos, pero no hubo amenaza de muerte. Le pregunté qué hacía y ahí fue que ejecutó el tiro”, sostuvo al describir el momento en que recibió el disparo.
El jugador fue especialmente crítico con el procedimiento desplegado durante el operativo. Aseguró que todo ocurrió en cuestión de minutos y también señaló que hubo utilización de gas. “El accionar de la Policía estuvo mal”, afirmó.
“SI EL TIRO ERA EN EL OJO, ERA OTRA HISTORIA”
A pesar del impacto recibido, Armoa señaló que se encuentra bien de salud y calificó lo ocurrido como “una desgracia con suerte”. “Si el tiro era en el ojo, era otra historia”, advirtió.
El futbolista también apuntó contra las versiones difundidas después del episodio y reclamó explicaciones por la intervención policial. “Vamos a ver qué explicaciones dan de por qué salen a mentir y por qué la agresión tan rápida y de esa manera”, cuestionó.
Finalmente, reclamó que se revisen los procedimientos utilizados durante este tipo de situaciones. “Que agredan de esa manera no tiene que volver a pasar y que se accione bien”, concluyó.
