Asaltan con un cuchillo y golpean a una mujer en Restinga Alí mientras andaba en bicicleta
Una joven de 26 años que andaba en bicicleta por el centro de Restinga Alí, fue interceptada por un Ford Ka blanco del que se bajó un joven que la amenazó con un cuchillo y le quitó el teléfono celular. Le puso el cuchillo en la garganta y en la cintura para luego empujarla contra el suelo.

“Un pibe se bajó de un Ford Ka blanco del modelo viejo, me pegó, me amenazó con un arma blanca y me robó el celular”, denunció una joven de 26 años, habitante de Restinga Alí, que el jueves cerca de la medianoche había decidido pasear en bicicleta junto a una amiga por el barrio costero y fue víctima de un violento robo en plena calle.

“Esto pasó cerca de la canchita de la calle Andrés Bello, en Restinga. A todas las chicas del barrio les digo, tengan mucho cuidado. No anden solas. Hoy me tocó a mí, mañana a cualquiera. Cuidémonos entre nosotros, hay mucha gente dando vueltas que no es de acá. Hoy fue la primera vez que sentí muchísimo miedo. Pensé que iba a apuñalarme o matarme. La gente está loca y no mide las consecuencias, por un celular son capaces de cualquier cosa”, advirtió la víctima del robo.

La jovencita junto a su amiga ya habían visto al Ford Ka con vidrios polarizados estacionado frente a la Asociación Vecinal del barrio. Un joven que estaba parado al lado del vehículo las había quedado mirando de manera sospechosa cuando las mujeres pasaron frente a él.

La víctima acompañó a su amiga hasta su casa y continuó pedaleando por Andrés Bello. En ese instante se le cruzó el Ka, frenó de golpe, y del lado del acompañante se bajó el mismo joven al que habían visto parado frente a la Vecinal.

El delincuente sacó un cuchillo y le exigió todo lo que tenía. La amenazó con el cuchillo y se lo apoyó sobre el cuello. Con la punta del cuchillo recorrió toda la cintura de la víctima, mientras revisaba con su mano izquierda los bolsillos de la campera.

La jovencita comenzó a gritar y el asaltante la tomó del cabello y la hizo callar. Incluso le sacó una cadenita que tenía en su cuello.

El delincuente también le abrió el cierre de la campera a la muchacha y le sacó del interior de la remera el teléfono celular.

El delincuente al marcharse empujó a la víctima al suelo, se subió al Ford Ka, y escapó del barrio. La víctima advirtió rápidamente por las redes sociales a todos sus conocidos de que al vehículo le faltaban de las luces traseras.