Asesinada a puñaladas y martillazos

De acuerdo a la investigación encabezada por el Ministerio Público Fiscal, sobre las 23:20 del sábado 27 de agosto del año pasado, Mario Díaz y Valeria Palma se encontraban en una de las habitaciones del inquilinato de la calle Ignacio Rucci 2083 del barrio Máximo Abásolo, donde convivían. Luego de una discusión Díaz tomó un martillo y comenzó a golpear con fuerza a su pareja el rostro, cráneo y otras partes del cuerpo.

Los gritos de la joven motivaron la intervención del dueño del inquilinato, quien ingresó al cuarto y le quitó el martillo al agresor, aunque este tomó rápidamente un cuchillo y continuó su agresión contra la víctima. Le provocó múltiples heridas en el rostro, pérdida de masa encefálica y 24 lesiones punzo cortantes en el tórax y abdomen.
Mientras se producía el ataque, el dueño del lugar llamó a la policía y cuando un grupo de efectivos llegó, Díaz todavía seguía golpeando a la mujer, quien ya estaba sin vida.
Según determinó la autopsia forense, Palma falleció como consecuencia de un shock hipovolémico irreversible producido por las múltiples heridas en el rostro, pérdida del globo ocular, desprendimiento facial, pérdida de masa encefálica y de piezas dentarias, múltiples fracturas de cráneo y costillas.
Además, se contabilizaron 24 lesiones cortantes en tórax y abdomen; más de 18 lesiones en rostro y cabeza; puñaladas en el corazón, pulmones, aorta, hígado, intestinos, manos y dedos.

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