Un grupo de vecinos del barrio Abel Amaya se comenzó a organizar y a juntar firmas para llevar a Defensoría del Pueblo. El motivo: las constantes pérdidas cloacales que afectan a todo el sector.
Además de las pérdidas cloacales, vecinos del mismo barrio tiran sus desechos en la calle y esto genera grandes focos infecciosos perjudiciales para las personas y más aún para los menores que residen allí. A pesar de haber hecho las denuncias a la Sociedad Cooperativa Popular Limitada y la Municipalidad no han recibido respuestas.
"El color y el olor del agua ya son impresionantes y no nos dan ninguna solución de nada. Estamos desesperados, hace mucho tiempo que venimos denunciando esta situación", detalló Gabriela, vecina del barrio a El patagónico.
Sumado a todo esto, los habitantes del barrio se vieron sorprendidos esta tarde al observar que llegaban máquinas viales a la calle Juan Corti, una de las más castigadas por este tipo de desbordes, pero no para arreglar las pérdidas, si no que para comenzar a asfaltar la calle.
