Ataque suicida deja 41 muertos en Irak

Al menos 41 personas murieron y decenas resultaron heridas -la mayoría estudiantes- en un atentado suicida perpetrado ayer en la Universidad Mustansariya, en Bagdad, un día después de que el primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, elogiara el «progreso del plan de seguridad».

Bagdad (Télam)
El ataque ocurrió cuando un hombre se acercó a la puerta principal del campus universitario, ubicado en uno de los principales distritos chiítas de Bagdad, e hizo detonar un cinturón repleto de explosivos que llevaba ceñido al cuerpo.
El fuerte impacto de la explosión dejó señales en los muros de cemento de la facultad y deformó gran parte de la puerta metálica de acceso al campus, según Europa Press.
Los familiares de las víctimas -que mayoritariamente eran estudiantes de Administración de Empresas y Economía de esa Universidad- llegaron rápidamente al lugar y estallaron en lágrimas al averiguar la suerte de sus hijos en el ataque que dejó al menos otras 42 personas heridas graves.
Asimismo, en la mañana 12 personas murieron en dos explosiones en el centro y sur de Bagdad. Más temprano, dos cohetes Katyusha cayeron en un enclave chiíta en el sur de la capital, matando a dos personas, mientras una bomba -cerca de la llamada Zona Verde- dejó dos muertos, según fuentes policiales.

OTROS ATAQUES
Por otra parte, en dos ataques con coches bomba en un mercado de la capital iraquí murieron al menos otras cinco personas, informó la agencia DPA.
La ola de ataques se produjo al día siguiente de que el primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, alabara el progreso de la operación de seguridad iraquí, conducida por Estados Unidos y su propio gobierno en el país.
Mientras tanto, en un nuevo intento por apoyar la estrategia de Washington en Irak, la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, pidió a representantes y senadores, durante un programa televisivo, que apoyen el incremento de tropas lanzado por el presidente George W. Bush.
La jefa de la diplomacia estadounidense opinó, asimismo, que el Congreso vigila con excesivo celo la estrategia de la Casa Blanca en la guerra de Irak y que ello implica «desbaratar la cadena de mando».
«Cuando se trata de aplicar una política en concreto, debe haber una relación clara entre el comandante en jefe y los comandantes sobre el terreno», subrayó.
Asimismo, recordó en la entrevista que fue emitida por el programa This Week de la cadena ABC, que el «dirigismo de los asuntos militares es algo que siempre fue perjudicial para los Estados Unidos en el pasado».
Según Rice, es indispensable que el Congreso reconozca que no se puede divorciar lo que sucede en Irak de la más vasta «guerra al terrorismo global» contra Al Qaeda.
«Creo que es mejor dejar libertad de acción a los comandantes sobre el terreno, quienes comprenden la situación, comprenden lo intrincado de la cuestión y las relaciones que existen entre las distintas tareas que tienen que desempeñar las fuerzas armadas» prosiguió.
Rice intenta de este modo neutralizar a los demócratas, que son mayoría en ambas cámaras desde las últimas elecciones legislativas, y que han manifestado su tajante desacuerdo con la estrategia implementada por la Casa Blanca en la guerra de Irak.
Mientras tanto, el gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, se manifestó ayer por primera vez en contra de la posición del presidente George W. Bush al manifestarse a favor de un cronograma de salida para las tropas estadounidenses en Irak.
Para el ex actor de cine y fisicoculturista, la mayoría demócrata del Congreso y la Casa Blanca deberían «poner fin a sus mutuos ataques» y buscar juntos una solución para la guerra de Irak

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