Un hecho insólito se produjo en el marco de la disputa del ministro de Educación, José María Grazzini, y los docentes, ya que para pretender descontarles las jornadas a quienes participen de asambleas en horario escolar se invocó una ley equivocada (la de Matrimonio) que debió ser dejada sin efecto con la norma 781-22.
Finalmente hubo una tercera resolución, la 782-22 que ratifica la suspensión de asambleas en medio del dictado de clases y por la que la Asociación de Trabajadores de la Educación de Chubut (ATECh) presentó un recurso de nulidad ante la cartera educativa.
La disposición plantea en el primer artículo que las asambleas podrán ser autorizadas siempre y cuando sean fuera del horario de clases; que los directores y supervisores deberán velar por su cumplimiento y descuentos de haberes para docentes y auxiliares que participen en las asambleas en los horarios de clases, “sin prestar el debido servicio educativo”.
Ante lo dispuesto, este miércoles ATECh presentó ante el Ministerio de Educación un recurso de nulidad que, basado en la Ley 23.551, reivindica el derecho a reunirse y desarrollar actividades sindicales en medio de la actividad laboral.
Fuente: Radio 3
